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Buñuelos vegetarianos dos sabores «Las recetas de mamá, dos por uno»

buñuelos vegetarianos

Esta blog es algo más que un simple blog de recetas, es un blog que habla de personas, tradiciones, herencias, de la familia, del amor y de la memoria. Ésta es la primera de las recetas de mi madre que os comparto, buñuelos vegetarianos, pero no será la última. Es original y especial como casi todas y además tratamos dos recetas en una, compartiendo un día familiar de esos que te hacen evocar los mejores momentos de tu infancia.

En esta ocasión rememoramos los estupendos días en los que mis hermanos y yo nos juntamos en casa de mi madre y zampamos como si no hubiera mañana los buñuelos vegetarianos de espinacas y acelgas y los buñuelos vegetarianos de maíz y pimiento de mamá. Ojalá los tuviera más cerca para poder comer juntos más a menudo.

Ésta no es un receta difícil, pero si os llevará un tiempecito, sobre todo si hacéis las dos mezclas en un día, pero merece la pena y además quedan muy originales si tenéis visitas. Os animo porque no es tan complicado y quedan buenísimos.

Haciendo las dos recetas de buñuelos vegetarianos y acompañándolos, es una receta que da para 4-6 personas.

Ingredientes para hacer buñuelos vegetarianos:

Para la masa de acelgas y espinacas:

  • 400 gr espinacas (podéis poner los 800 gr solo de espinaca o solo de acelga si preferís)
  • 400 gr acelgas (en esta receta las dos son de bolsa)
  • 2 huevos
  • 200 gr de harina aproximadamente (es como 1 vaso y 1/4)
  • 50 ml leche sin lactosa
  • 1 cucharita de postre de nuez moscada
  • 1 cucharita de postre de pimienta
  • 1 cucharita de postre de sal
  • Agua salada para hervir las acelgas y espinacas

Para la masa de maíz y pimiento:

  • 1 lata de maíz de unos 300 gr
  • 1 huevo
  • 112-120 gr de harina aproximadamente (como 3/4 de vaso)
  • 1 pimiento verde
  • 1 cucharita de postre de sal
  • 1 cucharita de postre de pimienta

Preparación:

Como siempre hay que ser organizado e ir paso a paso.

Lo primero que tenéis que hacer es hervir las acelgas y las espinacas, podéis hacerlo a la vez. Solo tenéis que poner agua salada a calentar, y cuando ya este hirviendo meterlas  y dejarlas cocer unos 3-5 minutos. Cuando ya las tengáis, hay que escurrirlas muy pero que muy bien, nosotras hemos utilizado un escurridor de lechuga o verduras moderno (esos que son como una centrifugadora que le das vueltas y sueltan el agua, os enlazo una foto de uno de ikea que vale 4,99€, para los que nunca lo hayáis visto).

Mientras podéis preparar el maíz que también hay que escurrirlo bien pero os vale con un colador y el lavar y picar el pimiento pequeñito.

Una vez tengamos los ingredientes preparados, cogemos dos cuencos grandes y hacemos las mezclas por separado.

En un cuenco ponemos las acelgas y las espinacas bien escurridas y vais añadiendo los ingredientes que os indico arriba y mezclando muy bien hasta conseguir una masa homogénea, que no debe ser en ningún caso líquida, en las fotos veréis la textura que debe tener.

Y en otro cuenco hacemos los mismo con el maíz y el pimiento picado, añadimos los ingredientes y mezclamos bien hasta que sea una masa, ésta es un poco diferente, veréis que no queda tan integrada como la otra porque los granos son grandecitos y no se quedan pegados en una masa como las acelgas o las espinacas.

Pincha en las fotos para ampliar.

Una vez tengamos las dos masas, o si preferís podéis hacer solo una de ellas o hacerlo en dos tandas. Pondremos una sartén profunda con aceite para freír a calentar. Nosotras como hicimos a la vez las dos pusimos dos sartenes, pero no importa que ulitlicéis la misma sartén para las dos masas, eso sí no de una misma vez. Primero una masa y luego la otra, porque se hacen a una intensidad y tiempo distintos.

Nos ayudaremos con una cuchara y un tenedor, o dos cucharas, para ir cogiendo la masa, haciendo la forma y poniendo los buñuelos en la sartén a freír.

Los de acelga y espinaca, los haremos con el aceite caliente y a medio fuego. Con la cuchara sin llenarla del todo iremos cogiendo un poco de masa y nos ayudaremos con el tenedor para no dejarnos flequitos colgando, e iremos introduciendo en el aceite y aplastándolos un poquito para que hagan una forma bonita. Podéis poner hasta llenar la sartén tranquilamente y cuando veáis que van haciéndose,  que lo notaréis porque se ponen duritos, los iremos dando la vuelta hasta que se doren al gusto de cada uno. Quedan crujientes y buenísimos.

Y los de maíz y pimiento verde, los haremos con el fuego previamente calentado, pero a fuego lento porque se queman mas rápido al tener menos masa. Y de la misma manera con la cuchara y el tenedor os ayudáis para hacerles la forma y apretando un poco para que se peguen los granitos e ir introduciéndolos en la sartén. Muy importante, si veis que quedan granos de maíz sueltos, retiradlos con una espumadera o lo que queráis, porque sino saltarán como palomitas y os podéis quemar. De la misma manera iremos dándoles la vuelta y estad atentos porque éstos se hacen muy rápido. Quedan espectaculares y aunque son un pelín más complicados, merecen mucho la pena.

En los dos casos poned un plato con papel de cocina para retirarles el aceite sobrante.

Pincha en las fotos para ampliar.

De verdad que no es difícil  solo tenéis que dedicarle un rato. Estos buñuelos vegetarianos son una receta riquísima que suele gustar tanto a grandes como a pequeños, y es una manera divertida de comer verdura. Lo podéis acompañar con lo que queráis nosotras lo hicimos con un arroz aromático casero. Espero que os atreváis a hacerlos en casa y disfrutar en familia de la verdura que resulta tan difícil o aburrida para algunos, seguro que os sorprenderán. ¡¡¡Están de lujo!!!

Repollo con huevo de mi abuela Dolores (o eso es lo que pensaba yo…)

repollo con huevo

Mi abuela Dolores, esa mujer a la que adoro, que ha cuidado de mí durante muchos años, esa señora que hace maravillas como muchas abuelas con la pensión de mi abuelo (bueno, las hacen juntos, porque no veas qué modernidad, ellos llevan siendo progres en casa desde que recuerdo, siempre han compartido todas las tareas), esa que reinventa todas sus recetas para que a su nieta vegetariana no le falte nunca de nada, ella, es la que consiguió que me aficionase al repollo con huevo.

Una verdura que por otra parte dices… por qué… como la lombarda, o las acelgas… Sí, soy vegetariana (y entonces qué comes???), pero como a todos, pues hay cosas que me gustan y otras que no.

Bien, pues un domingo que comemos en su casa me presenta esta receta hiper sencilla, y cuando veo el repollo tiemblo, pero me hago la adulta, lo prueba, y me encanta… Desde entonces pasa a ser una de mis recetas favoritas, aunque solo la como cuando me la cocina mi madre, que imita religiosamente y con éxito la receta de su madre.

Pues me acabo de llevar un chasco grande… Llamo a mi abuela en plan nieta cocinillas, y le digo que me dé la receta del repollo. Y me dice ¿Cuál? Digo la de repollo con huevo ¿Qué dices de huevo? El repollo lo rehogas con ajito… Digo que no abuela, la que me hiciste aquel día que…. que no! que eso era coliflor! Digo joé abuela que no, que me acuerdo perfectamente… y por no quedar mal se ha inventado la receta, que debió ser lo que hizo aquel día… uy qué soso me ha quedado esto, voy a echarle huevo… pues lo petó.

Una receta para principiantes, para niños a los que no les gustan las verduras, para una cena ligerita, para lo que os apetezca…

Ingredientes para el repollo con huevo:

  • 1 repollo
  • 3 cebollas
  • 3 dientes de ajo
  • 4 huevos
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

Troceamos pequeñito todo el repollo, lo lavamos bien y lo ponemos a hervir con aceite de oliva  y sal hasta que esté blando (en la olla express, con un vaso de agua, 10 minutos hasta que suba, y luego a fuego lento 10 minutos más).

Mientras tanto picamos el ajo y las cebollas y lo vamos sofriendo todo a fuego lento.

Cuando el repollo termine, lo escurrimos bien y lo incorporamos al sofrito, que se rehogue todo junto. Por último, batimos los cuatro huevos y los incorporamos hasta que se haga el huevo sin dejar de remover y con el fuego un pelín más alto. El único secreto es que el huevo no se cocine demasiado.

A comer este riquísimo repollo con huevo!

Tallarines con verduras orientales

tallarines orientales con verduras

Hidrato sano para Marido atleta

Esta es una receta realmente fácil de hacer, que sorprende y gusta a «casi» todos y sobre todo a mi marido, que hace atletismo y de vez en cuando quiere como yo lo llamo, hidrato sano, que tiene las energías que aporta el hidrato a un deportista, pero es super sana porque se hace con verduritas.

Como la mayoría de mis recetas es para 2 personas, aunque siempre sobra algo.

Ingredientes para los tallarines con verduras orientales:

  • 250 gr de Tallarines
  • 1 Cebolla
  • 2 Puerros
  • 1/2 Calabacín
  • 1/2 Berenjerna
  • 8 Judías verdes
  • 3 Zanahorias pequeñas
  • Soja y Tabasco (o salsa picante)

Preparación:

Lo primero es lavar, pelar y picar pequeñito las verduras, yo pico las zanahorias y las judías verdes en juliana, el calabacín y la berenjena en cuadritos pequeños y la cebolla bien picadita y el puerro en rodajitas finas.

Mientras tanto a parte iremos poniendo una olla con agua a hervir para los tallarines, y hacerla con normalidad, yo suelo cocerla al dente, en el tiempo exacto que pone en el paquete, pero esto como siempre irá al gusto.

Empezar a sofreir la verdura a fuego lento, yo en mi vitro lo hago al 2, y siempre empiezo con la cebolla, en cuanto empieza a ablandarse un pelín le añado los puerros, después sumo el calabacín y la berenjena, aqui un poco mas de tiempo hasta que se empiece a pochar bien, tapadito para que se haga mejor, y por ultimo la zanahoria y las judías, estas las dejo un poquito menos porque me gusta que tengan un tacto mas durito.

Sofrito de verduras para tallarines orientales

Por último añadir según el gusto soja y tabasco o salsa picante, esto es muy importante es lo que le da el toque oriental y el sabor tan especial, como la soja es bastante salada yo no le pongo sal a esta receta mas que en el agua para la pasta.

Finalmente mezclar las verduras con la pasta y es un plato realmente exquisito y sano, espero que lo disfrutéis tanto como nosotros.

Tartaletas de calabacín y patata al estilo nevera vacía

tartaletas de calabacín

Hoy mi chico se ha ido a hacer lo que más le gusta en el mundo, comprar y vender bicis e iba a llegar más tarde… Cuando eso pasa a mí me da por hornear cosas… normalmente cupcakes, pero estoy a dieta (un poco…) así que digo, bueno… ¡pues voy a hacer la cena!

Lo primero que he pensado es en hacer unas pizzas caseras, pero «alguien» me había gastado por error lo último que me quedaba de harina de fuerza (para hacer berenjenas rebozadas!!) así que no podía hacer la masa… También he pensado en hacer unas empanadillas con relleno vegetariano pero ya cenamos empanadillas el domingo y he pensado, joé… para una vez que vas a cocinar, ponle un poquito de ganas… Así que he sacado todo lo que tenía en la nevera para cocinar, y a parte de las empanadillas teníamos:

  • calabacines
  • un montonazo de patatas
  • huevos
  • cebollas
  • ajos

Mi primera idea ha sido una tortilla de patatas y calabacín, pero apenas tenía aceite… La ausencia de aceite me ha recordado que estoy un poco a dieta y además, el plan era hornear… El resultado: Tartaletas de patata y calabacín o como dirían los grandes, deconstrucción de tortilla de patata con calabacín.

Ingredientes para las tartaletas de calabacín:

  • 3 calabacines medianos
  • 3 patatas medianas
  • 1 cebolla
  • 2 huevos
  • 150 gr de queso sin lactosa (un paquete)
  • 60 gr de pan rallado con perejil
  • 1 diente de ajo
  • Aceite, pimienta blanca y sal al gusto

Preparación:

Ponemos el horno a precalentar a 180ºC.

Cortar las patatas en dados y hervirlas en agua con un chorrito de aceite y sal durante 20 minutos. Pasado el tiempo las pasamos al recipiente donde vamos a mezclar todos los ingredientes y las aplastamos con un tenedor como si fueran para puré.

Cortamos la cebolla y el ajo finitos y los ponemos a fuego lento. Mientras, vamos pelando y cortando el calabacín muy fino, yo he usado un pelador para hacer las rodajas. Incorporamos el calabacín cuando la cebolla esté lista y lo sofreímos todo junto unos 15 minutos más.

Mientras se cocina el calabacín incorporamos a la patata los dos huevos batidos, casi todo el pan rallado (reservamos solo un poquito para espolvorear las tartaletas), 2/3 del queso y mezclamos bien. Cuando el calabacín termine lo mezclamos también, rectificamos si hace falta sal y echamos un poquito de pimienta y ya tenemos el relleno listo.

Pincha en las imágenes para ampliar.

Disponemos las tartaletas de calabacín en la bandeja del horno (yo las pongo dobles cuando no tienen base para evitar que se deformen) y rellenamos con la mezcla, aplastamos un poquito con la cuchara para que el relleno quede igual y espolvoreamos con el pan rallado que queda con ayuda de un colador. Por último incorporamos el queso que quedaba por encima.

Hornear durante 45 minutos y disfrutar!

Tomate frito casero

tomate frito casero

Una receta de tomate frito casero muy fácil y que me trae recuerdos de la infancia, de cuando mi abuela estaba en la cocina preparando maravillosos platos,  para cuando volviéramos de la playa, y mientras nos arreglábamos empezaba a oler, todavía me sorprende recordar tanto los olores porque por aquel entonces yo no comía nada. Ah que recuerdos, cuantísimo la echo de menos…

Ingredientes para el tomate frito casero:

  • 2 Cebollas (lavar y picar)
  • 2 Pimientos verdes (lavar y picar) o 1/2 pimiento rojo (este le da mas dulzor y potencia mas el color)
  • 1 kg tomates de pera (para cuando no hay tiempo, 1 lata de 1 kg de tomate triturado es un gran truco y también queda buenísimo)
  • 2 cucharadas soperas de Azúcar
  • 2 cucharaditas de postre de sal

Preparación:

Sofreír la cebolla, añadimos azúcar y sal, seguidamente añadimos el pimiento que hayamos elegido, y seguimos pochando a fuego lento para que no se queme. Cuando esté bien pochado, añadimos, o bien el kg de tomates de pera sin piel y troceado, o bien la lata de tomate triturado, sofreímos mezclando bien durante unos 10-15 minutos, manteniendo el fuego medio-bajo.

Cuando pase este tiempo y esté todo bien mezclado, terminamos pasando la batidora hasta dejarlo bien fino.

Y tachán tienes salsa de tomate natural riquísima para un montón de platos, como pastas, arroces, canelones o lasañas, etc.. Suelo hacer tanta porque de esta manera congelas y tienes para varios días. Desde luego no hay ni punto de comparación con las salsas de bote.

tomate frito casero

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