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Quesadillas de jamón y queso «Como otras tantas, a mi manera»

Quesadillas de jamón y queso

Esta receta de quesadillas de jamón y queso, es sencillísima de hacer y es una de esas comidas que no se nos ocurre hacer normalmente porque no son nuestras, pero que merece mucho la pena. Es una receta mexicana y su base son las tortitas de maíz y el queso, de ahí su nombre, luego podemos introducir en su interior los ingredientes que más nos gusten. En este caso yo he utilizado dos clases de queso, jamón y en las de mi marido tomate natural. Por supuesto podéis hacer versión vegetariana y ponerle pimientos, champiñón o lo que os apetezca.

Esta vez la hice para cenar nosotros dos, pero en función de las personas rellenad más o menos 1 tortita y media por persona.

Ingredientes para quesadillas de jamón y queso:

  • Tortitas de trigo
  • Queso rallado (podéis utilizar los que queráis, incluso sin lactosa por supuesto, en este caso rallé parmesano y old amsterdam que son de mis favoritos, pero podéis comprar los paquetes de 4 quesos y os quedarán de lujo también)
  • Jamón york
  • Tomate natural picado si os gusta
  • Chorrito de tomate frito
  • Tabasco unas gotas (opcional si os gustan el picante)

Preparación:

Fácil no, lo siguiente. Lo primero para preparar las quesadillas es precalentar el horno a 200 grados, y mientras, prepararemos nuestros ingredientes. Picad el jamón y el tomate natural si lo queréis, y rallad el queso si no lo habéis comprado ya rallado. Con todo ésto hecho empezamos el montaje.

Extended la tortita y empezamos como si fuera una pizza, le ponemos un chorro de tomate frito y las gotitas de tabasco y con una cuchara extendemos haciendo círculos. Ésto no lo pone todo el mundo pero a mí me encanta y además ayuda a que se quede todo en su sitio en las quesadillas.

Ahora rellenamos desde el centro a un lado, solo una mitad para poder doblar, con el queso rallado, el jamón y si lo habéis picado el tomate natural, doblamos y lo tenemos listo para cocinar.

Originalmente se hace en planchas o parrillas pero para mí es mas cómodo hacerlo en el horno y quedan estupendas, este verano las haré en la barbacoa, eso seguro. Como lo tenemos precalentado solo tenemos que introducir las quesadillas en la bandeja del horno o en una fuente, como prefiráis, y las dejamos unos minutos con 5 más o menos os vale, mirad que esté derretido el queso y entonces lo ponemos solo arriba para que tueste un poquito la tortita. Las sacamos y con una tijera cortamos a la mitad y las servimos.

Y sin mas trabajo tendremos unas quesadillas estupendas como ya aviso en el título, a mí manera.

Otra cosa que podéis añadir si os apetece es el pico de gallo que es su acompañamiento original, y es muy fácil, se hace con un picadito de tomate, cebolla, cilantro, zumo de limón y chiles jalapeños.

Espero que os gusten, son perfectos para cenas rápidas, como entrantes o para picoteos con amigos y familiares. Creo que triunfaréis con esta receta tan sencillita.

Mini pizzas caseras «un exprés delicioso»

Mini pizzas caseras horneadas

Para esos días de flojera total, en los que abrimos la nevera cien veces a ver si aparece algo sencillo. Esos en los que por supuesto tenemos hambre y ¡queremos comer! aunque no queremos complicarnos la vida. Esta receta es todo un invento para esas noches vagunas. ¡Mini pizzas caseras!

Pero no solo eso, también pueden quedar estupendas para una fiesta que tengáis en casa o para conseguir que los niños más difíciles cenen bien.

Allá vamos con las mini pizzas de lo que tengáis por casa.

Ingredientes para las mini pizzas caseras:

La base:

  • 1 paquete de obleas de empanadilla pequeña (vienen 16 obleas, yo utilicé 8 para 2 personas y si vais a poner más cosas para picar con 2 obleas por persona vale)
  • Tomate frito
  • 1 paquete de queso rallado (yo utilizo para algunas queso sin lactosa y en otras el de 4 quesos que gratina estupendamente)

Los ingredientes que tengáis:

En este caso os anoto los que yo utilicé:

  • 1 paquete de taquitos de jamón serrano
  • 1 lata de atún
  • 1 lata pequeña de maíz

* Podéis hacerlas vegetarianas, con setas, champiñones, pimientos de varios colores o varios quesos.  Os dejo foto de unas vegetales que hice para mi Sara que por cierto quedaron realmente buenísimas.

Mini pizzas vegetales champiñon y pimientos

*También podéis hacerlas de chorizo, salchichas, carne picada, jamón york o cualquier cosa que se os ocurra o tengáis a mano en la nevera ese día. ¡Utilizar la imaginación!

Preparación: .

Lo mas fácil del mundo mundial. Lo primero es precalentar el horno a tope para que esté bien calentito. Mientras tanto preparamos nuestras maravillosas y rápidas mini pizzas caseras.

Cubrid la bandeja con papel de  horno para que no se os pegue y sea fácil retirar las mini pizzas. Separad cada oblea y distribuidlas por la bandeja del horno.

Cuando las tengamos ponemos unas gotas de tomate frito en cada una y extendemos con una cuchara hasta cubrir toda la oblea, añadimos el queso rallado y encima el ingrediente que vayamos a utilizar, en este caso, yo hice 5 de atún y maíz y 3 de jamón serrano. Veréis la sencilla preparación en las fotos.

Pincha en las fotos para ampliar.

Y llegó el momento de hornear: Metemos la bandeja y bajamos a unos 180 grados para que no se quemen y se haga bien el hojaldre de la empanadilla, cuando lleve unos 5-7 minutos revisamos como están, ya se estarán cocinado y solo nos faltará dorarlas un poco poniendo otra vez el horno al máximo y solo arriba para que cojan colorcito. Las dejamos un poquito más  como unos 3-5 minutos hasta que estén a vuestro gusto. Id mirando, no dejéis el horno solo una vez esté a máxima potencia. Sacamos y retiramos con la ayuda de una espumadera o lo que os sea mas cómodo.

Y tachán una cena divertida, fácil y rápida que enamorará a más de uno. Espero que os guste la idea y que la pongáis en práctica esta misma noche. Mandadnos vuestras fotos y animaos a contarnos cómo os quedan y con qué las habéis hecho vosotros.

Pasta Boloñesa o «macarrones de la playa»

Pasta-bolonesa

Esta receta de pasta boloñesa como muchas otras tiene su pequeña historia, cuando era una enana no comía absolutamente ¡nada! para desesperación de mis pobres padres. Pero allí estaba siempre mi abuela con sus increíbles recetas, y ésta era una de las pocas que yo comía, mal, fatal, pero algo comía. Como cualquier niño mal comedor, si estaba entretenida era mas fácil engañarme. De modo que mis pobres padres y mi santa abuela, me hacían el tupper para llevármelo a la playa, y allí corrían detrás mía, de un lado para el otro con el tenedor, por toda la playa, para que la niña de las narices comiera un poco de los famosos macarrones de la playa. Todavía a día de hoy todos mis tíos cuando me ven comer tan bien actualmente, me recuerdan el suplicio que era darme de comer.

Por otro lado os contaré que tengo pasión por Italia que es una delicia de país y tiene una cultura gastronómica que me vuelve loca, y por ello le he hecho una pequeña modificación, para que sea la receta mas parecida a la tradicional italiana y le he puesto zanahoria que por lo que yo recuerdo, mi abuela no se la ponía. Es una receta facilísima de hacer y que queda realmente rica.

Salsa os saldrá para 4 personas facilmente y la pasta, yo pongo aproximadamente unos 150 gr por persona.

Ingredientes para la pasta boloñesa:

  • 1 cebolla
  • 2 o 3 zanahorias
  • 500 gr de carne picada
  • 100-150 ml de vino blanco
  • Sal y pimienta
  • Tomate frito (como siempre os enlazo la receta del casero, que se tarda poquísimo en hacer, y se nota la diferencia bastante en el sabor)
  • Hélices de pasta (yo uso éstas porque son las que ponía mi abuela, pero lo podéis hacer la clase de pasta que mas os guste y el peso según cuántos seáis para comer)
  • Queso rallado (Podéis utilizarlo sin lactosa si sois intolerantes).
  • Aceite de oliva virgen

Preparación de la pasta boloñesa:

Lo primero es decidiros por tomate frito de brick o casero, os recomiendo que lo hagáis casero, en este caso empezad por aquí. Seguid los pasos de la receta que os enlazo y tendréis una salsa de tomate frito casero, realmente increíble.

Lavar, pelar y picar la cebolla y la zanahoria (yo la pongo en cuadritos) y salpimentar la carne al gusto.

Mientras hacéis la salsa podéis ir poniendo una olla con agua salada a hervir y cocer la pasta el tiempo que os aconsejan en el paquete suelen poner dos tiempos con una diferencia de 2 minutos entre ellos, yo siempre pongo el mínimo porque me gusta al dente y según los italianos así debe ser.

En una sartén con fondo, ponemos un chorro de aceite de oliva virgen y empezáis pochando la cebolla a fuego medio, cuando empiece a ponerse transparente, le añadimos los cuadritos de zanahoria y dejamos que se sofría un poco con la cebolla, hasta que comience a ablandarse.

En este momento introducimos la carne picada salpimentada y vamos sofriendola con la verdura poco a poco y moviendo, para que se deshaga bien.

Cuando haya tomado color y veamos que se está haciendo y que está bien desmigajada, le añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore y mezcle bien con la carne moviendo de vez en cuando. En el momento que esté el vino evaporado, le añadimos la salsa de tomate y dejamos que cueza con la carne y la verdura unos 10-15 minutos más para que termine de hacerse, se mezclen bien los sabores y coja la textura adecuada.

Ponedle queso rallado por encima para terminar de darle el gusto y el toque italiano.

Y por fin podremos disfrutar de una receta de pasta boloñesa de tradición italiana, buenísima, muy facilita de hacer y que a parte de a los mayores, suele gustar muchísimo a los más pequeños.

Espero que la disfrutéis y os traiga un poquito del aroma de la bella Italia a vuestras cocinas.

Fajitas de pollo a mi manera «Viva la multiculturalidad culinaria»

Fajitas de pollo

Hoy os traemos una receta mexicana. fajitas de pollo, versionada por mi padre y por mí, basada en las todas las que hemos ido probando, porque nos encantan las comidas de otros países  y si pueden ser picantes ¡MEJOR!. Por supuesto podéis hacerla sin nada de picante, para aquellos que no puedan tomarlo o no les guste.

Sorprender es un reto, y aunque hoy en día hacemos de todo tipo de platos en nuestras cocinas, todavía hay mucha gente reticente a probar la cocina internacional. ¡No saben lo que se están perdiendo! Abramos la mente y probemos cosas nuevas, hay recetas facilitas para darle un toque a nuestra cocina tradicional y sorprender a los nuestros.

Esta receta es para 4 personas aproximadamente.

Ingredientes para las fajitas de pollo:

  • 2 pechugas de pollo (también las podéis hacer mixtas con pollo y ternera si queréis o si sois vegetarianos solo con verdurita)
  • 1 pimiento rojo
  • 2 pimientos verdes
  • 1 cebolla
  • 120 gr aproximados de tomate frito
  • soja, tabasco y  salsa perrins ( en la cantidad que os guste, la podéis hacer mas o menos picante, si no queréis que pique nada poner solo la soja)
  • Pimienta y comino (yo lo uso en polvo)
  • Aceite de oliva virgen
  • 1 paquete de tortillas de trigo (yo uso las de carrefour que tienen una relación calidad-precio, que las de marca son un poco caras y no hay diferencia)
  • queso en polvo o rallado,para espolvorear por encima del relleno, también hay gente que le pone lechuga y otras cosas. Esto es lo que os digo siempre, al gusto.

Preparación:

Como siempre en todas mis recetas, empezaremos lavando y picando bien la verdura (podéis ponerle un poco de ajo también si queréis, yo no lo pongo porque a mi marido no le sienta bien) y  troceamos el pollo. Mucha gente lo hace en tiras, yo lo prefiero en pequeños cuadrados para que sea mas fácil luego comerlo y que no se me desparrame todo, pero para gustos, colores, cada uno que lo haga como mas rabia le dé.

Especiamos el pollo, con pimienta (yo uso una de 5 pimientas pero puede ser cualquiera) y comino, no os paséis, solo un poquito para darle gusto, veréis en la foto.

Y ahora empezamos a cocinar, en una sartén con fondo, y  ponemos un chorro de aceite y pochamos la cebolla, cuando esté un poco transparente, añadimos el pimiento rojo primero porque es mas gordita la carne y le damos unas vueltas antes de introducir el  pimiento verde, y seguimos refriendo todo junto hasta que comience a ablandarse. Un poco antes de que esté bien hecha la verdura introducimos el pollo y terminamos refriendo todo junto.

El pimiento rojo suele echar bastante agua, si veis que hay líquido, escurrirlo bien retirando el líquido sobrante, porque no debe quedar una salsa líquida que sino os pondréis perdidos comiendo.

Aquí es el momento de las salsas, añadir un chorro de soja, un poco de salsa perrins y unas gotas de tabasco, y daremos unas vueltas para que se evapore un poco al sofreírse con las verduras y el pollo, como unos 3-5 minutos mas. Añadimos la salsa de tomate y mezclamos muy bien, viendo que no haya exceso de salsa para que no se nos derrame a la hora de comernos las fajitas de pollo. Y ya tenemos el relleno preparado.

Antes de comer, preparar en la mesas lo que necesitéis, como el queso rallado o lo que os apetezca añadirle. Y templar 30 segundos a potencia alta en el  microondas las tortillas de trigo.

Para montar la fajita, poner el relleno en el centro, no lo carguéis mucho que se os saldrá. Y cerrar por un lado y el otro, y si no queréis que se os caiga, cerrar uno de los extremos y ese es el que dejaremos abajo.

Y listos para comer y disfrutar de nuestra receta mexicana de fajitas de pollo. ¡Espero que os gusten tanto como a mí!

Potaje de vigilia (lo mejorcito de la cuaresma)

Potaje de vigilia

Después de los Cupcakes de torrijas de ayer hoy os presentamos en este segundo capítulo del especial Semana Santa el plato más tradicional, el potaje de vigilia.

Actualmente las normas alimenticias de la religión católica ya no se llevan tan a rajatabla como en otros tiempos, hoy en día esto solo lo suelen respetar las abuelas, y este año yo para presentaros la receta.  Pero antiguamente la tradición dictaba que en determinados días del año, como la cuaresma, no se podía comer carne. En su lugar se utilizaba el pescado. Pero en muchos lugares de interior, a los que no llegaban toda clase de pescados, se utilizaba bacalao o incluso congrio seco, que sustituían a los productos de cerdo en los potajes.

Existen variedades de bacalao de distintos precios y con todos ellos podéis preparar un excelente potaje de vigilia.

Sale una olla hermosa con cantidad para por lo menos para 8 personas.

Ingredientes para el potaje de vigilia:

  • ½ Kg garbanzos (yo uso el Hostal que para mi son de los mejores, por la cochura)
  • 300 gr o 1 bolsa de espinacas
  • 400 gr bacalao (lo venden en paquetes con sal)
  • 1 cebolla grande picada
  • 2 tomates maduros (si no tenéis podéis poner tomate triturado de lata)
  • 3 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 1 ramito de perejil
  • 1 chorreón de aceite (unas 3 cucharadas)
  • 1 cucharada sopera de harina
  • 1 cucharilla de café de pimentón (dulce o picante, según preferencia)
  • 3 litros de agua
  • Sal*

Preparación:

Dejar en remojo los garbanzos desde la noche anterior en agua templada con sal. Y como siempre, pelamos y picamos la verdura, para tener preparados los ingredientes antes de empezar a cocinar.

*Enjuagar y poner el bacalao a desalar 1-2 días antes, poniéndolo en agua y cambiando este agua cada 8 horas. 

Poner en una olla  3 litros de agua y calentamos antes de introducir la legumbre. Antes de que empiece a hervir ponemos los garbanzos, el bacalao preparado, y añadimos también los dos dientes de ajo pelados y las hojas de laurel. Hervir suavemente unas dos horas (el tiempo de cochura depende de la variedad de los garbanzos, de verdad en esto no ahorréis porque os puede estropear la receta, porque hay algunos que no ablandan ni que les de el día entero, es tremendo).

En un vaso de la batidora o similar, podremos el diente de ajo restante y el perejil bien limpio con un poco de caldo de la cocción y batimos hasta que todo quede bien molido. Tradicionalmente esta pasta se hacía en el mortero, pero las batidoras son más rápidas y descansadas.

Mientras se cuece la legumbre ponemos en una sartén pochar la cebolla muy finamente picada hasta que están transparente, en este momento añadimos los tomates pelados, despepitados y cortados en dados muy pequeños o dos cazos de tomate triturado, refreímos un poco y añadimos también la cucharada de harina. Rehogamos un poco y poner también la pasta de ajo y perejil anteriormente preparada. Y seguimos dándole vueltas, rehogando otros 5-10 minutos más. Apartamos la sartén del fuego para no quemar la especia y espolvoreamos por encima el pimentón, y revolvemos bien, para que se integren bien los sabores. Y lo introducimos en la olla, con el fuego bajito para que no se pegue el refrito, pero manteniendo el hervor.

Miramos que a los garbanzos no les quede ya mucha cochura y entonces estamos preparados para introducir la espinaca, que previamente habremos enjuagado muy cuidadosamente, asegurándonos de eliminar todo resto de tierra y las hojas y tallos estropeados, si son frescas, y si son de bolsa con enjuagarlas un poco estarán. Y las volcamos en la olla cuando hayan pasado las dos horas mencionadas y continuar cociendo unos 15 minutos más. Aquí probamos el punto de sal del caldo, para mi no es necesario añadir nada de sal si solo habéis enjuagado el bacalao, en caso de haberlo desalado entonces si tendréis que corregir la sal.

Pinchar en las fotos para ampliar.

Antes de dar por terminada la ebullición asegúrate que los garbanzos están bien tiernos. Hay remesas de algunos garbanzos que parecen de cocción eterna.

Y ya tendremos nuestro ansiado plato de vigilia, ahora a disfrutarlo.

 

Canelones de la abuela

Canelones de la abuela

Quizá  debería empezar hablando de mi abuela, emocionada, muy emocionada… por supuesto hoy le dedico este espacio a ella, que es la que me ha transmitido ese amor tan especial por la cocina.

Por desgracia ella ya no está conmigo físicamente, pero si en mi corazón, en mi mente y en cada una de mis recetas, esta es una de las que más me hace acordar de ella. Una mujer dedicada a la familia al completo, que nos cuidó, amó y protegió a todos hasta el último de sus días, desde aquí aprovecho para decirle que es mi ejemplo, que la admiro, y que espero algún día poder regalar a alguien, todo lo que ella me enseñó.

Ahora respiro hondo y os dejo la receta. Os aviso que es una receta riquísima pero que requiere de tiempo, dedicación y amor, así que elegirla para un día sin prisas y especial.

Abuela y yo

Aquí os dejo la última foto que nos hicimos, nuestro último verano juntas que fué maravilloso

En cada paquete de placas vienen 12, por lo tanto la receta es como para 2 o 3 personas.

Ingredientes para los canelones de la abuela:

  • 1 Cebolla
  • 1/2 kg de carne picada (yo la uso mezclada de vaca y cerdo. Probablemente os sobre, yo lo congelo)
  • 1 paquete de placas precocidas para canelones gallo 1,2,3 (para mi son las mejores)
  • Salsa de tomate (yo lo prefiero salsa de tomate frito casero, pero podéis usar de brick)
  • Bechamel ( también la hago en casa porque se nota la diferencia, aunque nunca la he usado creo que también la venden hecha)
  • 1 lata de paté (puede ser de cerdo o de pato, si la queréis mas suave, como mas os guste) mi abuela lo hacía con el hígado pero yo no soy capaz y queda igual de rico.
  • 1 Chorrito de vino blanco (opcional)
  • Sal y pimienta
  • Queso parmesano Grana Padano en polvo ( yo uso el de Eroski que es un poco mas barato y está buenísimo)
  • un trozo de papel de aluminio para el montaje de los canelones
  • una fuente para horno

Preparación:

Como os pongo los enlaces a las recetas de la salsa de tomate y de la bechamel, os explico la receta como si ya lo tuviérais hecho, las podéis hacer antes o mientras preparáis lo demás.

El relleno:

Lo primero es picar la cebolla,yo la pico mucho porque no me gusta encontrar trozos grandes, pero esto son manías.

Pochar a fuego lento la cebolla y añadir la carne picada, salpimentada al gusto, sofreír hasta que esta hecha, añadimos el paté y miramos que coja un poco de espesor. Se suele necesitar un poco menos de media lata.

Entonces añadir un chorrito de vino blanco (no pongo medidas porque va también un poco al gusto, incluso podéis no ponerlo). Dejar que se evapore, ir moviendo para que se mezcle bien el sabor y no se nos pegue la carne, cuando esté evaporado, añadimos la salsa de tomate y dejamos templar un poco para que coja bien el sabor, unos 5 minutos, si el tomate no está muy frío, sino un poco más hasta que se tiemple. Dejar un poco espesa la mezcla para que no se nos deshagan los canelones, y ya tenemos el relleno.

Placas:

Poner una olla de agua salada a hervir, con un chorro de aceite para que no se nos peguen las placas, y seguir los pasos tal y como vienen en el paquete.

Muy importante, poner las placas intercaladas y no en un montón para que nos sea fácil separarlas después.

Y por último, un truco mío que no se si es necesario pero yo lo hago, preparar una fuente u olla grandecita con agua muy fría, y una vez cocidas las placas cuando las saquemos, meterlas unos segundos en esta, para que sea todavía mas imposible que se peguen.

Antes de utilizarlas para el montaje, sacarlas de una en una y secarlas con un trapo limpio o papel de cocina.

Montaje:

Este es un truco mío, para que no se me peguen los canelones a la encimera y de paso para ser un poco más higiénicos. Cortamos un trozo de papel de aluminio, y sobre este montaremos los canelones.

Ponemos la placa sobre el aluminio y vamos rellenando, yo lo hago con una cuchara sopera llena y lo extiendo a lo ancho de la placa en un lado, normalmente a la izquierda (lo podéis ver en las fotos), pero sin pasarnos porque sino nos será imposible cerrar los canelones. Y lo vamos enrollando, cuando lo tenemos, directo a la fuente que utilizaremos para el horno(podéis ponerle a la fuente antes un pelín de aceite debajo o un poco de la salsa de tomate, de manera que aseguréis que no se queden pegados) poner la junta del canelón hacia abajo. Y así uno detrás del otro, hasta tenerlos todos preparados.Preparando canelón

Una vez tengamos todos en el fuente, añadimos una capa de tomate frito por encima, despacito que no se aplasten.preparación de la bandeja

Detrás de esta, pondremos otra capa de bechamel, yo la extiendo un poco con un pincel de cocina de silicona, muy suavemente.capa bechamel

Y para terminar espolvoreamos por encima el parmesano y al horno a unos 180ºC hasta que veamos que esté dorado. Y solo falta servir y disfrutar 😉Canelones de la abuela servidos

Os dejo un trocito de mi corazón y de mi familia, espero que os gusten.

Tomate frito casero

tomate frito casero

Una receta de tomate frito casero muy fácil y que me trae recuerdos de la infancia, de cuando mi abuela estaba en la cocina preparando maravillosos platos,  para cuando volviéramos de la playa, y mientras nos arreglábamos empezaba a oler, todavía me sorprende recordar tanto los olores porque por aquel entonces yo no comía nada. Ah que recuerdos, cuantísimo la echo de menos…

Ingredientes para el tomate frito casero:

  • 2 Cebollas (lavar y picar)
  • 2 Pimientos verdes (lavar y picar) o 1/2 pimiento rojo (este le da mas dulzor y potencia mas el color)
  • 1 kg tomates de pera (para cuando no hay tiempo, 1 lata de 1 kg de tomate triturado es un gran truco y también queda buenísimo)
  • 2 cucharadas soperas de Azúcar
  • 2 cucharaditas de postre de sal

Preparación:

Sofreír la cebolla, añadimos azúcar y sal, seguidamente añadimos el pimiento que hayamos elegido, y seguimos pochando a fuego lento para que no se queme. Cuando esté bien pochado, añadimos, o bien el kg de tomates de pera sin piel y troceado, o bien la lata de tomate triturado, sofreímos mezclando bien durante unos 10-15 minutos, manteniendo el fuego medio-bajo.

Cuando pase este tiempo y esté todo bien mezclado, terminamos pasando la batidora hasta dejarlo bien fino.

Y tachán tienes salsa de tomate natural riquísima para un montón de platos, como pastas, arroces, canelones o lasañas, etc.. Suelo hacer tanta porque de esta manera congelas y tienes para varios días. Desde luego no hay ni punto de comparación con las salsas de bote.

tomate frito casero

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