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Lasaña vegetariana

Lasaña vegetariana

¡Holaaaaaaaaaa! Después de unos días de relax, os traigo una receta vegetariana que le gustará a cualquiera que la pruebe, esta lasaña vegetariana es…… ¡DELICIOSA! y muy completa, lleva gran variedad de verduras riquísimas con una estupenda combinación de las salsas y pasta. Aviso, como muchas otras es una receta laboriosa pero no difícil, a los lectores habituales os será muy sencillo después de haber visto las recetas de canelones de la abuela, el tomate frito casero y la salsa bechamel casera, aún así os explicare todo paso a paso para que cualquiera pueda triunfar con esta receta. Y además os podéis ayudar de estos enlaces.

Esta receta es un guiño para mis niñas vegetarianas que siempre me piden ideas, para que no digáis que no os hago caso.

Vamos a por la receta 😉

Ingredientes para lasaña vegetariana:

  • 14 placas de pasta para lasaña (yo utilizo la de gallo 1,2,3, y ademas os la recomiendo)
  • 3 puerros
  • 3 zanahorias
  • 250 gr de champiñones frescos
  • una bolsa de espinacas frescas (300-400 gr)
  • 1 calabacín gordito
  •  2 cucharones de salsa de tomate (preferiblemente casera)
  • Salsa de bechamel casera
  • Queso rallado 4 sabores y queso parmesano en polvo ( o los que mas os gusten para gratinar)

Una bandeja de horno grandecita o dos pequeñas (como hice yo, para hacer una para un día y dejar otra para otro día), según os venga mejor. De estas cantidades salé lasaña vegetariana para mínimo 8 raciones bien servidas.

Preparación para lasaña vegetariana:

Como siempre empiezo diciéndoos que lo mas importante y mas en una receta elaborada y con varios pasos, es elegir un día en el que tengáis tiempo para dedicarle y ser muy organizado, cumpliendo estos dos requisitos, la receta no falla, es mas, estoy segura de que dejaréis a los comensales ojipláticos 0.0

Preparación de los ingredientes de la lasaña vegetariana:

Voy a ir paso a paso y dejándoos los enlaces de las salsas para que os sea sencillo. Desde luego el relleno, la preparación de la pasta y la elaboración de la lasaña no tienen dificultad ninguna. Lo mas lioso quizás sean las salsas, pero la de tomate frito la podéis dejar hecha el día antes o usarla de bote (cosa que no os recomiendo, se nota la diferencia cuando es todo casero y cuando no) y la bechamel la podéis dejar hecha antes de empezar con los pasos, luego será solo templarla y extender.

Dicho esto con las salsas preparadas, que es como lo hice yo, el siguiente paso es lavar, pelar y picar bien todas las verduras, para que se mezclen bien y sea mas fácil de comer la lasaña. El siguiente punto sería hervir las espinacas en agua salada durante 3 minutos, escurrir muy bien (os recomiendo como en anteriores recetas usar una centrifugadora de verduras, porque la espinaca guarda mucha agua), y una vez escurridas, picar en una tabla. (veréis en las fotos los cortes de la verdura).

Con todo esto hecho podemos empezar a cocinar la verdura, y mientras tanto os da tiempo de poner en una olla grande con agua salada y un poco de aceite a hervir las placas de lasaña, el tiempo recomendado que pone en el paquete para que quede al dente, si utilizáis la misma que yo son 20 minutos de cocción.

También podéis ir precalentando el horno a unos 180 grados, en posición arriba y abajo.

En una sartén grandecita con fondo, un wok, o incluso otra olla, ponéis aceite de oliva virgen extra a calentar a fuego medio, y empezamos a introducir primero el puerro y la zanahoria que son los ingredientes mas «duros», dejamos que vaya pochando, cuando veamos que empieza a ablandarse, introducimos los champiñones, seguimos pochando a fuego medio-bajo y si queréis podéis dejarlo tapado, para que se haga mejor, moviendo de vez en cuando, cuando lleven ya unos minutos, que vayan tomando color añadir también el calabacín que tardará menos, y seguir así hasta que estén bien pochaditas, pinchar para comprobar, por último añadir las espinacas cortaditas, y dejar que vuelvan a coger calor, y añadir un par de cazos soperos de tomate frito casero y dejar que hierva todo junto unos 5 minutos. NO tiene que tener mucha salsa porque si se queda líquido se desmoronará el relleno, tiene que ser mas bien compacto.

relleno de lasaña vegetariana

relleno de lasaña vegetariana

Entre tanto habréis tenido tiempo de preparar las placas de lasaña o estaréis a punto, una vez cocidas solo os quedará escurrirlas, enfriarlas bien bajo el grifo para que no se pasen de cocción y se queden blandas, y dejarlas por separado por ejemplo en el filo del colador escurriendo, incluso las podéis secar un poco con papel de cocina, yo lo hago para que no les quede nada de agua que pueda licuar nuestra lasaña. Y con el relleno preparado y las placas cocidas, solo nos queda el montaje y el horneado.

Montaje para lasaña vegetariana:

En la fuente de horno que hayáis elegido, yo pongo siempre un chorretín de aceite y con una servilleta de papel lo extiendo para cubrir todo el fondo para que no se pegue sin dejar exceso de aceite.

Y empezamos haciendo las capas de nuestra lasaña vegetariana, esta la hice de dos pisos porque me parece suficiente y mas cómodo para comer, pero si queréis podéis hacer capas de relleno mas finas, y hacer mas:

  1. La primera será un capa de pasta, con las placas (podéis cortar trozos con un cuchillo o corta pizzas para cubrir toda la superficie si no os entran enteras las placas).
  2. Una capa generosa de nuestro relleno de verduras.
  3. Una capa fina de bechamel, no lo hace todo el mundo pero a mi me encanta porque le da suavidad al relleno, yo la extiendo con una brocha de cocina de silicona.
  4. Otra capa de pasta, colocarlas de la misma manera que en la primera.
  5. Repetimos capa de relleno de verduras.
  6. Esta ultima capa antes de cerrar será otra vez de pasta (en esta no ponemos entre medias bechamel porque vamos a cerrar e irá al final).
  7. Por último añadimos el resto de bechamel extendiendo bien para que quede bonita con nuestra brocha y añadimos espolvoreando por encima los quesos que hayamos elegido para gratinar.
montaje lasaña vegetariana

montaje lasaña vegetariana

Horneado de lasaña vegetariana:

Con la bandeja preparada y el horno precalentado, ya casi estáis listos para comer. Poner la bandeja en la mitad, con la posición arriba y abajo a 180 grados como os dije anteriormente, y dejar hornear durante 10-12 minutos no le hace falta mas porque realmente los ingredientes ya están cocinados, esto es solo para calentar la lasaña, y pasado este tiempo poner en posición solo arriba durante aproximadamente 5 minutos para que se gratine bien el queso, controlando continuamente para que no se os queme de mas. Y tachaaaaaaaaaaán tenéis la mejor lasaña vegetariana de la historia lista para cortar, servir y disfrutar 🙂

De momento todos los que la han probado, vegetarianos o no, le han dado buena critica, ¡espero vuestra opinión!

Como os digo siempre comer bien y Ser felices <3

Bacalao al pil pil

Bacalao al pil pil

Bueno aunque llego justa, sabéis que intento cumplir, esta semana toca receta de pescado ¡Bieeeeeeeeeen! hoy os traigo Bacalao al pil pil, es una receta maravillosa, tradicional de la cocina vasca, que os traigo hoy para que os deleitéis el fin de semana con ella. Es deliciosa, super sabrosa, con pocos ingredientes y muy facilita, con un par de trucos. No quiero dar mas rodeos así que vamos a por ella.

Ingredientes para Bacalao al pil pil:

  • 6 lomos de bacalao congelado (yo los compro de mercadona, que salen bien de precio y son hermsos)
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3-5 dientes de ajo gorditos
  • 2-4 guindillas (yo las uso secas)
  • cebollino o perejil picado para decorar

Para el truco del almendruco, os recomiendo un colador metálico, que entre en la olla o sartén que vayáis a utilizar.

Preparación de Bacalao al pil pil:

Muy sencillo, si hacéis bien los pasos. Os recomiendo el bacalao congelado porque viene perfecto de sal, y así no hay fallos con esto, a parte está a un buen precio y lo podéis tener siempre a mano.

Lo primero será sacar la noche anterior el Bacalao del congelador y dejarlo escurrir en un colador sobre un bol o algo que os recoja bien el agua que van a soltar, claro tenéis que dejar espacio entre el colador y el cuenco para que quede debajo el agua y no empape los lomos. Por la mañana cuando despertéis, sacar los lomos del colador y poner sobre una cama de papel de cocina ya veréis que todavía sigue soltando… incluso podéis aplastar con cuidado un poco los lomos para retirar cuanta mas agua mejor.

lomos de bacalao

lomos de bacalao

Lo siguiente es muy sencillo, porque tenemos pocos ingredientes, pelar y laminar los ajos y tener a mano las guindillas según os guste de picante.

ingredientes ajo y guindilla

ingredientes ajo y guindilla

Es una receta que tendréis hecha en unos 30 minutos o algo así, así que hacerla a punto de comer que no se os quede muy frío el pescado aunque os daré algún truco también para calentarlo.

Lo primero es empezar a calentar el aceite, a fuego medio y poner los ajos laminados y las guindillas, sofreír a fuego medio hasta que estén un poco doraditos los ajos, aquí con una espumadera, retiráis Y reserváis para el final los ajos.

sofriendo ajo y guindilla

sofriendo ajo y guindilla

Con las guindillas y el fuego bajito ponéis los lomos, con la piel hacia abajo primero. Si el lomo es pequeño dejáis 2 minutos por cada lado, si es un pelín mas gordo lo dejáis 3 minutos por cada lado. Yo hice primero una tanda con los mas gorditos y luego otra con los que eran mas pequeños. Veréis que a fuego bajo, empiezan como a cocerse y soltar un liquido un poco espeso y blanco, es… ¡LA GELATINA del bacalao! lo mas importante para esta salsa, lo veréis claro en las fotos. Esta gelatina es lo que hará que cuaje nuestra salsa, que es similar a una mayonesa, por daros un ejemplo… la gelatina y el aceite hacen algo parecido a el huevo y el aceite, ahora os lo iré explicando detalladamente.

la gelatina del bacalao

la gelatina del bacalao

Ahora tenéis dos opciones para hacer la salsa, os voy a contar primero como hacerla con el truco de Arguiñano y de las abuelas, madres y tías cocineras, para ligar la salsa rápidamente y sin que se deshagan los lomos de bacalao. 😉

Una vez tengáis todos los lomos, sacáis a un plato y reserváis, sacar también las guindillas. Podéis dejarlos tapado y guardarlos en el micro o el horno por ejemplo para que no pierdan tanto calor, mientras hacemos la salsa.

Ahora retiráis el aceite a una jarrita, vaso o cuenco. Yo lo saque todo para enseñaros bien la diferencia entre el aceite y la gelatina, pero si podéis, intentar dejar la gelatina en el fondo de la olla o sartén. Y dejar que se atempere un poco, porque así os será mas fácil cuajar la salsa.

Una vez templado el aceite, con la gelatina al fondo y un chorrín del aceite, empezamos a «Batir» con la ayuda del colador (o en su defecto una barilla pero os costará mas trabajo), haciendo movimientos circulares y de lado a lado, veréis que empieza a espesar y ponerse de color blanquecino-amarillento, ir añadiendo a chorrito fino el resto del aceite mientras seguís batiendo con el colador sin parar, hasta tener toda la salsa cuajada, veréis que es una salsa con cuerpo, espesita y tipo mayonesa quizás un poco mas ligera y con un sabor de muerte. Ahora solo os queda volver a meter los lomos y con la salsa cuajada, darle unos minutos de calor a fuego muy suave y sin dejar de hacer movimientos circulares con la olla, para que no se desligue la salsa.

*Os adjunto un pequeño video a cámara rápida de como cuajar el pil pil con la ayuda del colador* Es un poco locura pero si os lo pongo normal se hace muy pesado 😉

Para la presentación del Bacalao al pil pil, sacar los lomos al plato, echarles salsa por encima y decorar con los ajos, las guindillas y un poquito de cebollino o perejil picados. ¡Tendréis un plato digno de un restaurante de 5 tenedores! vais a dejar alucinados a los comensales.

La manera tradicional de hacer la salsa, es retirando un poco de aceite, y con los lomos de bacalao dentro, hacer movimientos circulares con la olla hasta que vaya ligando el pil pil e ir añadiendo el resto de aceite hasta que este terminado. Lo malo es que tarda mas en ligar, cansa un poco mas darle vueltas a la olla y que a veces los lomos se deshacen un poco con el movimiento… pero así se ha hecho toda la vida.

Os super recomiendo como siempre esta receta de Bacalao al pil pil, estoy casi segura de que os va a gustar a todos, espero haberla explicado bien para que la comprendáis todos, si tenéis alguna duda dejar un comentario o enviar un correo, os contestaré encantada. Queda ideal acompañada de puré de patatas o de patatas asadas al horno.

Feliz fin de semana y como os digo siempre… ¡comer bien y SER FELICES! 🙂

 

 

Guiso de carne de morcillo con judías verdes

Guiso de carne de morcillo con judías verdes

¡Buenos y fresquetes días! Hoy os traigo una receta ideal para estos días de frío invernal, hoy abrimos con un riquísimo guiso de carne de morcillo con judías verdes ¡benditos sean los platos calientes! Este plato es muy sencillo, aunque lleva un poco de tiempo para que la carne nos quede bien tierna, y no imagináis como quedan las judías verdes, no dudéis en probarlo estoy segura de que os va a sorprender su sabor, incluso a los que no sois muy fans de la verdura. El morcillo es una pieza de las mas tiernas de la vaca y yo la utilizo casi siempre para guisos y para el cocido por ejemplo.

Esta como muchas otras es una receta que hacía mi abuela, y no puedo evitar nombrarla porque cuando mi cocina se llena de olor andaluz, mi casa se llena de ella, aunque ya no esté aquí….. ahora la hace mi padre y la seguiré haciendo yo, esta cargada de recuerdos y se la comen hasta los que dicen que no les gustan las judías verdes. Vamos a por la receta.

Ingredientes para el guiso de carne de morcillo con judías verdes:

Os dará para 2 o 3 personas o para 2 y lo que quede utilizarlo un poco mas picado otro día acompañando a una pasta por ejemplo,  como siempre os digo podéis duplicar o triplicar según el numero de comensales

  • 1/2 kg de carne de morcillo (yo lo corto en casa pero podéis pedir que os lo trocee el carnicero)
  • 1/2 kg de judías verdes (que estén bien frescas y tersas)
  • 1 y 1/2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 2 tomates maduros
  • 2 ramitas de canela
  • un puñadito de granos de pimienta negra
  • 200 ml de vino blanco
  • 800 ml de caldo casero de carne, o en su defecto 800 ml de agua y una pastilla de caldo de carne, no pasa nada por utilizarlas.
  • Sal, pimienta y aceite de oliva virgen

Preparación:

Como os anticipaba arriba, el proceso del guiso de carne de morcillo con judías verdes es SUPER SENCILLO pero hay que tener tiempo y paciencia para una correcta cocción de la carne, sino podéis utilizar el truco de la olla rápida, ya sabéis que yo soy muy tradicional. ¡Al ataqueeee!

Bien familia, como siempre empezamos preparando nuestros ingredientes, pelando, lavando y picando nuestro ajo y nuestra cebolla. Salpimentamos la carne y nos vamos a la olla. Ponemos un buen chorrete de aceite de oliva virgen, a calentar y a fuego medio suave empezamos a pochar el ajo y la cebolla, cuando empiece a ablandarse, introducimos los trozos de carne y dejamos que se doren para sellarlos bien. Una vez tengamos la carne ya dorada, añadimos los tomates* (os dejo un par de opciones)

*Los tomates podéis lavarlos e introducirlos bien picaditos o si no os gusta como a mi, os dejo un truquito de mi frutero, laváis el tomate, le retiráis un poco de piel del culete, y lo ralláis encima de la olla en este caso, también lo podéis hacer así para las ensaladas.

y seguimos sofriendo el morcillo con la verdura, cuando lo tengáis, añadís las dos ramitas de canela ¡ya veréis que pasada de sabor!, un puñado de granos de pimienta y el chorrete de vino blanco y dejáis que se reduzca a fuego medio unos minutos.

Llegados a este punto solo nos queda añadir el caldo y tapáis, dejando hervir durante una hora a fuego lento. (probad el punto de sal, porque si tuvierais que añadir un poco mas.)

Mientras tanto preparamos nuestras judías verdes. Lavamos y quitamos los rabitos de arriba y abajo, retiramos las hebras de los lados* y las cortamos, yo normalmente las corto en 3 trozos.

* Toda la vida se han retirado las hebras con cuchillo, pues yo lo hago con el pela patatas, que queda mas limpio y es muchíiiiiisimo mas rápido.

Transcurrida la primera hora de cocción, introducimos las judías verdes, damos unas vueltas hasta que vuelva la ebullición y dejamos hervir una hora mas. Cuando haya pasado esta hora tendremos nuestro guiso de carne de morcillo terminado y maravilloso, a falta solo de sentarnos a la mesa a degustar este maravilloso plato caliente.

¡¡¡Finito!!! tenemos nuestro guisote ideal con la carne tan tierna que os lo podéis comer con cuchara, ideal para estos días. 😉 Espero que os guste y os vayáis corriendo a comprar los ingredientes para probarla.

Saludos gatunos, ¡Sed felices y comer bien!

Croquetas vegetarianas de espinacas y piñones navideñas

Brochetas-de-croquetas-vegetarianas-de-espinacas-y-piñones-navideñas

¡Buenos días familia! Ya se que últimamente estamos tardando un poco en cada entrega, pero es que andamos super liadas y preferimos la calidad a la cantidad, hoy os traemos una receta para que deslumbréis estas navidades a vuestros comensales con un entrante especial, estas preciosas brochetas de croquetas vegetarianas de espinacas y piñones, decoradas con tomates cherry de dos colores y estrellas de zanahoria.

Hoy se la dedico a todas las vegetarianas de mi vida, que siempre me andan reclamando que les haga mas caso, y que además se que alguna está cansada de que le digan que come mal por ser vegetariana, pues vamos a demostrar que eso no es verdad, y además enseñar que vosotras también podéis comer fritanguita de vez en cuando, pero de la buena 😉

Espero que os animéis a hacerlas también los que no sois vegetarianos, porque quedan deliciosas y tienen un toque muy original, además hoy en día casi todo queremos incluir mas vegetales en nuestra cocina, y con estas formulas tan chulas es mas fácil. A parte os dejo una ventaja para las fechas navideñas que tanto nos agobian, y es que podéis dejarlas hechas y congeladas para sacar el día que las necesitéis y así ahorraréis tiempo sin dejar de utilizar productos 100% naturales y caseros.

La receta con estas cantidades me ha dado para 36 croquetas, que si las montáis en brochetas como yo cunden muchísimo, porque van 2 croquetas por cada una. Como siempre acorto un poco la receta con los enlaces a las que ya tenemos.

¡Vamonooooooooooooos! Y porfi no os asustéis, solo es larga porque yo soy muy pesada y os quiero explicar todos los pasos pero ¡NO! y repito, ¡NO! es una receta difícil.

Ingredientes para croquetas vegetarianas de espinacas y piñones:

  • Bechamel casera (tenéis todos los ingredientes y pasos en el enlace,aun así os daré alguna instrucción mas especial para esta receta)
  • 60 gr de piñones
  • 500 gr de espinacas fresca (2 bolsas y os sobrará un poco)
  • tomates cherry de dos colores ( yo compre como 400 gr de los dos, pero podéis pedirle al frutero la cantidad exacta si sabéis cuantas brochetas vais a montar)
  • 4 Zanahorias gordas (lo mismo según la cantidad que hagáis, pero de cada una os pueden salir unas 6 estrellas, según grosor)
  • Harina, 2 huevos grandes y pan rallado para el empanado.
  • sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra.
  • Palitos de madera de pinchitos o brochetas y papel de horno.

Primer truco para esta receta, tener un centruifugador de verduras (en el chino los tenéis entre 3-5 €)

 
centrifugadora de verduras

centrifugadora de verduras

Preparación:

Como os digo siempre es muy fácil hacer cualquier receta si seguimos los pasos y somos ordenados, por eso yo siempre intento ser muy detallada en las explicaciones. Hoy os daré bastantes trucos para las croquetas. Ya sabéis que la receta de las croquetas aunque no es difícil, para que sea perfecta (que es como a mi me gustan las cosas) hay que seguir los pasos y los tiempos , así que contar con que son unos dos días de cocina, uno para la masa y el reposo, y otro para liaras. Hay gente que lo hace todo en el día, cada uno que haga lo que quiera, yo os doy mi recomendación.

Día 1 – preparación de la masa y reposo:

Bueno empezaremos blanqueando las espinacas, lo vuelvo a explicar para los nuevos, ponéis una olla con agua y sal a hervir, cuando este en ebullición, introducís las espinacas y dejáis cocer 3 minutos, las sacáis a un escurridor y las enfriáis con el agua del grifo para que no pierdan el color. Las dejáis escurriendo un rato mientras hacemos tostamos un poco los piñones y luego las pasaremos por la centrifugadora de verduras.

Ponemos una sartén antiadherente al fuego medio-bajo con los piñones y vamos dejando que se doren sin aceite, moviendo de vez en cuando hasta que hayan dorado un poquito (sin quemarlos ¡porfavor!) retiramos y reservamos.

Ahora que las espinacas habrán perdido un poco de agua por si solas, abrimos nuestra centrifugadora y las introducimos, cerramos y damos vueltas unos segundos, abrir y sacar el liquido, vais a alucinar con el mogollón de agua que sale, y yo repetí la operación unas 7-8 veces hasta que ya casi no salía nada. =0

líquido sobrante espinacas

líquido sobrante espinacas

Os voy a explicar porque en esta receta es tan importante, en otras recetas con escurrirlas a mano nos valdría, pero la espinaca es una verdura que guarda muchísima agua, como vais a comprobar con la centrifugadora, y ese agua podría estropear nuestra bechamel haciéndola demasiado líquida de forma que sería bastante difícil manejarlas y muy probablemente se nos romperían al freírlas.

después de dejarlas bien escurridas, las ponéis en una tabla con un cuchillo las cortáis y reservamos.

espinacas picadas

espinacas picadas

Mientras tanto podemos ir haciendo nuestra bechamel casera, ya sabéis que en este enlace tenéis los pasos básicos de la behcamel, pero hoy os voy a hacer un par de cambios en los ingredientes, he suprimido la nuez moscada porque no me gustaba la combinación (esto es opcional) y en vez de 1/2 cebolla he usado una cebolleta de tamaño medio bien picadita, a parte por aquello del agua de las espinacas he dejado un poco mas espesa la bechamel, usando aproximadamente unas 4 cucharadas soperas colmadas de harina y algo menos de 1/2 litro de leche (en mi caso desnatada y sin lactosa). Ya sabéis que las proporciones dependerán un poco de la leche que usemos, asique tenéis que jugar un poco para ver la combinación perfecta para cada uno, pero así os hacéis una idea aproximada de medidas, no suele cambiar mucho.

Una vez tengamos nuestra bechamel perfecta de textura (recodar que podéis pasar la batidora si no queréis notar los trozos de cebolleta) os suelo recomendar dejarla cocer unos 10 minutos a fuego muy lento, en este caso cuando esté, la dejamos cocer y añadimos las espinacas y los piñones y mezclamos bien durante al menos los últimos 5 minutos para que se mezclen bien todos los sabores. Probar el punto de sal, porque este es el momento de rectificarlo si hiciera falta.

La masa de las croquetas vegetarianas de espinacas y piñones

La masa de las croquetas vegetarianas de espinacas y piñones

Extendemos en una fuente y tapamos con papel film pegado a la masa («a piel» como dicen los cocineros pro) para que no se oxide y dejamos a temperar. Cuando esté a temperatura ambiente, la metemos en la nevera y la dejamos reposar unas 8-9 horas para que se mezclen bien los sabores y para que al enfriar coja bien la textura para poder trabajar con la masa en perfectas condiciones, es ideal dejarla hecha por la tarde y liar las croquetas a la mañana siguiente.

masa para reposar

masa para reposar

Día 2 – preparación de la croqueta y decoración:

Para estas croquetas os traigo mas truquitos porque las que son de verduras tienen una consistencia especial y yo las trato con un pelín mas de mimo.

Vamos a ello, preparar los pasos como os guste, yo suelo colocarme como una cadena de montaje, con la masa, la harina, el huevo batido y el pan rallado y un par de bandejas con papel de horno para ir poniendo las croquetas según los pasos sin que se peguen.

Empezamos haciendo las bolitas y con ayuda de una cuchara ir sacando aproximadamente la misma cantidad de masa para que nos queden mas o menos iguales.

Truco- impregnarnos un poco las manos con aceite de oliva para hacer las bolitas sin que se nos peguen a las manos

 

el siguiente paso es pasarlas por harina (os recomiendo hacerlo con las manos en vez de rebozarlas en bol de la harina para que no sea una capa muy gorda, luego pasarlas por el huevo (si os ayudáis con una cuchara no os pringáis tanto) y como último paso darles la capa de pan rallado. Cuando son se vegetales yo prefiero darles dos pasadas de empanado para asegurar que no se vayan a romper. Si véis la receta de corquetas de la abuela os daréis cuenta que no les doy tanto tratamiento.

Los pasos para hacer las croquetas vegetarianas

Los pasos para hacer las croquetas vegetarianas

Bueno pues hasta aquí tenéis hechas las croquetas, solo nos queda freírlas, con el aceite bien caliente, en un cazo con profundidad para que queden cubiertas y sin poner muchas a la vez,  o congelarlas que yo lo prefiero (este paso también ayuda a que no se rompan con tanta facilidad) y cuando las queráis utilizar, las sacáis 10-15 minutos antes de freírlas.

Nuestro árbol de navidad de croquetas de espinacas y piñones

Nuestro árbol de navidad de croquetas de espinacas y piñones

Y para terminar solo nos queda montar nuestras preciosas brochetas de croquetas vegetarianas de espinacas y piñones, con la ayuda de unos tomatitos cherry de colores y unas estrellitas hechas con zanahoria.

Nuestro delicioso relleno vegetariano

Nuestro delicioso relleno vegetariano

¡Y disfrutar a tope con la familia! porque nos han quedado preciosas y riquisisisimaaaaaaaaaaaaaaaaaas

Espero ver cuales son vuestras reacciones y espero que alguno las haga y me mande fotitos 😉

Pimientos del piquillo rellenos

Pimientos del piquillo rellenos de carne y champiñones

¡Buenos días! Hoy os traigo una receta que me apetece mucho enseñaros, es la primera vez que la hago y me ha encantado. Se me antojo hacer pimientos del piquillo rellenos y como siempre le he dado mi toquecito personal y especial,esta vez los he rellenado con carne picada de buey y champiñones, aunque tengo muchas mas ideas y distintas opciones que ofreceros, así que no os la podéis perder. Ademas ahora que se acerca la navidad me parece un plato estrella como entrante, ahí os dejo la idea.

Bueno lleva bastantes ingredientes, y unos cuantos pasos a seguir (os lo he puesto super detallado), pero quiero avisaros de que esta receta de pimientos del piquillo rellenos no son nada difíciles de hacer y de verdad que han quedado deliciosos,así que, que nadie se me asuste y ¡vamos a ello!.

Hice bastante cantidad y os la dejo porque así os vale para reuniones grandes como por ejemplo la navidad que ya se nos va acercando, pero como siempre podéis reducirla y muy facilmente a la mitad. Como entrante lo normal serían unos 3-4 pimientos por persona, y si lo ponéis como aperitivo unos 2 por persona. Así os será mas fácil calcular. Me salieron en total 27.

Ingredientes para pimientos del piquillo rellenos:

  • 2 botes de pimientos del piquillo enteros (yo compré los de Cidacos de 340 gr)
  • 400 gr de carne picada (yo elegí de buey porque da mucho sabor pero podéis usar de ternera o mixta)
  • Bechamel casera
  • Tomate frito casero ( pero un poco mas espeso)
  • 3/4 cebolla
  • 200 gr de champiñones frescos
  • un chorrin de vino (opcional como siempre)
  • 1 huevo (batido)
  • un poco de parmesano en polvo
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta

Preparación:

Como os dije antes son 4 pasos que os voy a enumerar, para que os sea mas facilito .

Paso 1 – preparación de los ingredientes:

Empezar limpiando y picando la cebolla y los champiñones muy pequeño para que den sabor pero no se noten trozos muy grandes (lo veréis en las fotos), yo esta vez compré los champis frescos pero laminados para ahorrar un pelín de tiempo.

Salpimentar la carne picada y deshacer un poco con ayuda de un tenedor.

Sacar con cuidado los pimientos del piquillo de los botes, aclarar y poner en un paño limpio a escurrir, os aconsejo el paño aunque luego os ayudéis con papel de cocina para secar un poco el interior, porque si los dejáis sobre papel de cocina mojados un rato se os quedará pegado…. (todo tiene un porque)

El tomate frito casero yo lo deje hecho el día anterior, incluso podríais tenerlo congelado de días anteriores, eso sí, en esta ocasión reducir un poco la cantidad de tomate ya sea fresco o del triturado, para que la salsa os quede un poco mas espesa.

 Paso 2 –  preparación del relleno:

Empezamos a cocinar, en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra, empezamos pochando la cebollita picada, cuando este ablandando, incorporar el champiñón picadito y seguir pochando todo a fuego medio, una vez el champiñón vaya ablandando y tomando color, añadís la carne picada y seguís desmigando y mezclando todo bien mientras se cocina la carne. Cuando esté bien cocinado, en este punto podéis echar un chorrín ¡Y digo chorrín! de vino blanco (ya sabéis que este punto es opcional) para que se deshaga bien la cebollita y de un poco mas de sabor. Y para rematar le añadimos 3-4 cucharadas (soperas) de tomate frito, mezclamos bien para que se integren todos los sabores. Y ahora lo dejamos atemperar mientras hacemos nuestra bechamel.

En este punto para no alargarme mucho, os enlazo la receta de la bechamel casera, y os digo lo mismo con el tomate, en este caso debe ser espesita y tener cuerpo. Cuando tengamos la bechamel en su punto, le añadimos el relleno que hemos dejado atemperar y mezclamos bien durante unos 5-7 minutos a fuego lento y sin parar de mover para que no se nos pegue. Apartamos del fuego y le añadimos el huevo batido y mezclamos bien bien, para que se incorpore perfectamente a nuestro maravilloso relleno, y con esto y un poco de queso parmesano en polvo que también añadiremos y mezclaremos, conseguimos que la bechamel, sea un poco mas compacta (este paso lo explique anteriormente en la receta de la Moussaka griega).

Ya tenemos el relleno de los pimientos listo, solo hacer lo mismo dejar atemperar unos minutos para que sea mas fácil trabajar con el.

el relleno listo

el relleno listo

Paso 3 – Rellenar y preparar los pimientos:

Este paso por supuesto es el mas sencillo de todos, pero hay que ser cuidadoso porque si no los pimientos se os romperán. Aprovechar el tiempo de relleno para ir precalentando el horno entre 180-200 Cº.

Para empezar comprobar que los pimientos estén bien escurridos, y si hiciera falta (yo lo hice) secar un poco el interior de los pimientos con ayuda de papel de cocina.

Tener a mano la fuente o bandeja en la que vayáis a hornear los pimientos.

Y ahora es cuestión de hacer una pequeña cadena, por un lado los pimientos, seguido el relleno y en otro la fuente a la que vayan a ir. Y con ayuda de una cuchara (esta vez de postre) vamos rellenando con cuidado y uno a uno nuestros pimientos. No los llenéis a tope porque pueden reventarse y porque al tumbarlos en la fuente se os saldría el relleno. Yo mas o menos les puse unas 2 cucharaditas o algo mas.

rellenando los pimientos

rellenando los pimientos

Ir poniéndolos bien pegaditos unos a otros, yo hice la fuente que veréis en la foto y una mas chica con 7 que me quedaron fuera.

pimientos rellenos casi listos

pimientos rellenos casi listos

Y para terminar por encima de nuestros pimientos poner con ayuda de una cuchara (sopera) y con mucho amor la salsa de tomate. Si queréis le podéis añadir queso por encima y que se gratine un poco, pero vamos a mi me gustan tal cual.

preparando los pimientos para hornear

preparando los pimientos para hornear

Paso 4 – El horneado:

Poner el horno a 200 Cº arriba y abajo, y si tenéis horno con posición de ventilador mejor todavía (no es mi caso 🙁 …. necesito un horno nuevo jiji) y en unos 15 minutos los tendréis listos para comer. Durante este tiempo estar atentos que cada horno es un mundo.

Ya solo os queda servir y ¡Disfrutaaaaaaaaaaaaaaaaaaar! porque son maravillosos, no dudéis en hacerlos, quedan de lujo (aunque este feo que lo diga yo 😉 ).

*Hoy os voy a dejar también distintas ideas para versionar que sino se me enfadan mis vegetarianas favoritas. Por supuesto los podéis hacer solo con el champiñon aumentando las cantidades,lo podéis rellenar con champiñon y patata uummmmm…, con champiñon y pimiento del piquillo picado dentro también, con berenjena y calabacín, con guisantes o con lo que os de la gana, siempre os quedarán deliciosos.

Prometo alguna receta vegetariana en breve y también alguna versión de los pimientos rellenos pero con pescado.

Disfrutar en la cocina con platos tan ricos y completos como este y sobre todo ¡Sed felices!

Albóndigas en salsa clara «receta tradicional»

Albódigas en salsa clara

Buenos días y ¡bienvenido Septiembre!, como siempre lo prometido es deuda y después de unas merecidas vacaciones, ya estamos de vuelta, abriendo mes y nuevo recetario con esta tradicional y deliciosa receta de Albóndigas en salsa clara. Como siempre esta es una receta que ha ido pasando de generación en generación y que he tardado mucho en traeros no se muy bien porque ya que es una de mis predilectas.

Mas adelante os traeré otras recetas de albóndigas con otras salsas y otros ingredientes, de momento vamos a por estas albóndigas en salsa clara que son de morirse de ricas. ¡Manos a la obra!

Antes de empezar con la receta, quería deciros que está receta queda deliciosa si invertís un pelín en los ingredientes, y se notará mas en el sabor que en el bolsillo. Os recomiendo que la carne picada la pidáis en la carnicería recién picada para vosotros y no empaquetada, y con el jamón que hagáis lo mismo, de verdad que se nota la diferencia.

Las proporciones que os dejo hoy son para comer unas 4 personas, o 2 y guardar como siempre para otro día, ya que cocinamos que nos cunda para un par de veces, salen aproximadamente entre 18-20 albóndigas de tamaño normal.

Ingredientes para albóndigas en salsa clara:

  • 1/2 kg de carne picada (normalmente se pide 3 partes de vacuno y 1 de cerdo, aunque yo muchas veces lo hago solo de vacuno porque me gusta como queda de sabor, esto es elección vuestra)
  • 50 gr de jamón serrano picado o cortado pequeñito (pedir en la charcutería un jamón un poquitín buenecito, no hace falta que sea carísimo pero no valen los taquitos de paquete)
  • 1 Cebolleta, sino tenéis os valdrá con cebolla normal.
  • Perejil fresco
  • Pimienta negra (un puñadito como de unos 6-8 granos)
  • Azafrán (4-6 hebras)
  • canela una pizca espolvoreada)
  • 2 puñados de pan rallado
  • zumo de 1/2 limón
  • 2 huevos (reservar 1 yema batida)
  • pelín de sal
  • 1/2 vaso de vino blanco (opcional)
  • Harina, aceite y agua

Preparación para Albóndigas en salsa clara:

Lo primero como siempre es lavar, pelar y picar la cebolleta y el perejil muy pequeñito, para que no se vean ni se sientan trozos muy grandes en las albóndigas al masticar, que no es muy agradable.

Mientras machacamos en un mortero unos granos de pimienta negra junto con la canela y unas hebras de azafrán.

Con esto hecho ponemos en un bol grandecito para poder amasar, la carne picada y le vamos añadiendo los ingredientes, la cebolleta, el perejil y el jamón (sin grasa) picaditos, las especias molidas en el mortero, los dos puñaditos de pan rallado, el chorrete de limón, el huevo y la clara y una pizquita de sal (cuidado con esto que como llevan jamón serrano se os pueden pasar de sal), y con todo esto y como siempre con las manos impecables, nos ponemos a amasar hasta que esté todo bien integrado y con la textura adecuada para darles forma.

la masa de las albóndigas

la masa de las albóndigas

Con la masa ya lista, solo nos queda hacer las bolitas e ir enharinandolas para luego freírlas. Podéis ayudaros con una cuchara sopera para ir sacando la misma cantidad aproximadamente, hacéis las bolitas con las manos y las vais pasando por la harina y reservando en una fuente o bandeja.

A continuación en una sartén, ponemos abundante aceite a calentar (cada uno el que prefiera, ya sabéis que yo soy de  oliva virgen extra….) y cuando el aceite este bien caliente, lo dejáis a fuego medio y vais metiendo y dándoles vuelta a vuestras albóndigas, dejándolas que se hagan y se doren un poquitín. Según las vayáis teniendo hechas, ir sacándolas, mientras se terminan todas. Aquí hay dos opciones que retiréis el aceite sobrante y sigáis cocinando en la sartén, o que lo paséis a una olla. Pero en los dos casos mantener lo que va quedando en el fondo que es el sobrante de harina, y la grasita y el sabor que suelta la masa, eso hará que tengáis una buena salsa. En cambio si no mantenéis esto, la salsa os quedará con poco cuerpo y muy líquida.

friendo albondigas

friendo albondigas

Una vez tengáis todas las albóndigas en la sartén o en la olla, añadís un par de cucharaditas del aceite con el que las habéis frito, el medio vasito de vino blanco, dejáis que reduzca un poco y añadís agua hasta cubrirlas bien. Ahora las dejáis a hervir unos 45 minutos a fuego lento, veréis como el agua va espesando y convirtiéndose en una salsita con cuerpo un poco amarillita, cuando os queden unos 10 minutos de cocción añadís la yema que teníais reservada y batidita a la salsa y movéis para que se deshaga en ella.

coccion de la albondiga

coccion de la albondiga

Y tachaaaaaaaaaaaaaaaaán la mejores albóndigas en salsa clara de la historia, ¡no os las podéis perder! parece largo porque yo me extiendo en explicaros cada paso para que os sea mas fácil seguir la receta, pero la preparación no es para tanto y tienen un saborazo increíble. Quedan perfectas acompañadas de arroz, puré de patatas o patatas fritas, no lo dudéis probarlas y me contáis el resultado. ¡¡¡Feliz vuelta de vacaciones!!!

 

Albondigas en salsa clara

Albondigas en salsa clara

Mermelada de ciruelas

Mermelada de ciruelas casera

Buenos días familia, hoy os traigo una receta que me llena de recuerdos de la infancia, son las recetas de mermeladas caseras, esta vez de mermelada de ciruela, aunque cuando era pequeña casi siempre la hacía de moras que recogía con mi padre… ahhh que recuerdos ¡me encantaba!.

¿Tenéis arboles frutales?, ¿los tienen vuestros abuelos/padres/suegros/primos/amigos…? como es mi caso, que tengo la suerte de que mis suegros tengan arbolitos frutales en la parcela y me dan fruta sin nada de insecticidas, 100% naturales y fresquitas (por eso también son un poco mas pequeñitas de lo normal), ¿o simplemente te apetece hacer tu propia mermelada? pues vamos a ello, es super sencillo y quedan deliciosas y sobre todo son naturales y caseras, ¡que MOLA MAS! 🙂

Ingredientes para mermelada de ciruelas casera:

  • 1 kg de ciruelas ( o fresas, moras, frambuesas, melocotón, albaricoque… o lo que te dé la gana)
  • 1/2 kg de azúcar
  • zumo de 1/2 limón (no lo cojáis muy grande que sino os quedará muy ácido)

Podéis hacer modificaciones si queréis darle un toque original, como por ejemplo utilizar azúcar morena para reducir el dulzor, ponerle una ramita de canela para darle un toque especial, especiarlas para darles un puntito picantón y diferente, o mezclar varias frutas…) como siempre en la cocina podéis inventar siempre cosas nuevas y además de divertido muchas veces resultan recetones a partir de esos inventos.

Preparación:

Lo primero es que consigáis unos botecitos de cristal monos que os gusten, lavarlos bien y después ponerlos hervir durante unos 15 minutos para que queden esterilizados, mientras preparamos nuestras mermeladas, podéis dejarlos secar encima de un par de hojas de papel de cocina, intentar no tocar el interior para no contaminarlo.

Mientras lavar bien nuestras ciruelas, yo las dejo escurrir un poco en un colador, y desde ahí las voy cogiendo y con un cuchillito las voy abriendo a la mitad y sacándoles el hueso y las vamos dejando en la misma olla donde vayamos a hacer la mermelada.

Cuando tengamos todas las ciruelas lavadas y deshuesadas, le añadimos por encima el azúcar y el jugo de 1/2 limón (evitar que caigan las pipas que amargan un poco el sabor) y dejamos macerar unos 35-45 minutos. Ya veréis cuando transcurra el tiempo como ha cambiado la cosa, y ha salido como un almíbar.

Cuando haya pasado el tiempo lo ponemos a hervir a fuego medio 1 hora, removiendo de vez en cuando. Pasada la hora, retirar del fuego y dejar atemperar un poco. Aquí podéis decidir que tipo de mermelada queréis, yo prefiero pasarle la batidora porque no me gustan los trocitos (siempre los aparto jajaja) pero si os gusta con tropezones, dejarla tal cual o si queréis podéis aplastarlo un poco con un tenedor.

Y siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ya tenemos nuestra mermelada de ciruela casera y deliciosa, solo queda ponerla en nuestros botecitos. Sale bastante mermelada, si vais a regalarla como hago yo no os hace falta pero si vais a quedaros todos, la mejor opción es prepararlos al vacío*  (os recomiendo entonces que los botes sean con rosca).

Para preparar los botes al vacío, poner en el fondo de una olla un paño, encima nuestros botecitos rellenos (no hasta arriba del todo) y bien cerrados, y cubrimos de agua hasta arriba, lo ponemos a hervir y desde que rompa a hervir contamos 30 minutos, pasado el tiempo solo nos quedará enfriar y secar nuestros estupendos botecitos de mermelada de ciruelas casera.

Espero que os haya gustado la idea y que os traiga buenos recuerdos a vosotros también, espero seguir teniendo frutitas para traeros mas recetas 😉 ¡Feliz semana!

Merluza a la gallega

Merluza a la gallega

Buenos días, después de un par de semanas sin receta hoy os traigo una delicia, sencillísima y sana, la merluza a la gallega. Es una receta deliciosa y que se hace muy facilmente y ademas no perderéis mucho tiempo en prepararla.

Seguro que sorprendéis a los vuestros con esta original versión gallega tan rica, vamos a ello 😉

Ingredientes para Merluza a la gallega:

  • 1/2 kg de merluza fresca (da igual que parte elijáis porque la desmenuzaremos después, lomos o rodajas)
  • 4-6 patatas (según tamaño)
  • 4-6 díentes de ajo
  • aceite de oliva virgen extra
  • 1 caldito de pescado o verdura
  • 1 hoja de laurel
  • sal y 1 cucharadita de pimentón

Preparación:

Lo primero lavar bien las patatas y ponerlas a cocer  en una olla con agua con sal, no elijáis patatas muy grandes porque tardarán una vida en estar tiernas, es mejor coger un tamaño mediano y poner alguna patata mas. Id pinchando con un palillo para comprobar como están pero mínimo tardarán unos 20-30 minutos.

Mientras tanto enjuagamos bajo el chorro de agua fría la merluza y la ponemos en otra ollita con un caldito, una hoja de laurel y agua hasta cubrir, y ponemos a cocer (a fuego bajo) también, entre 5-10 minutos, no es necesario mas tiempo para este tipo de pescado porque se hace en seguida y sino perderá su agua natural y con ella el sabor y la ternura típica de este maravilloso pescado blanco.

Una vez tengamos nuestra merluza y con la patata haremos lo mismo, colamos y quitamos todo el exceso de agua, dejamos atemperar un poco y comenzamos a prepararlo, en el caso de la merluza con las manos bien limpias iremos desmenuzando (se hace casi solo) y retirando bien todas las espinas que pueda haber. Mientras dejáis que la patata atempere un poco para poder pelarla sin quemarnos los dedos y la cortáis en rodajitas de aproximadamente 1 cm.

Una vez tengamos todo preparado, lo vamos a emplatar, primero las rodajitas de patata y encima la merluza desmenuzada cubriendo la patata.

Con esto hecho solo nos queda hacer la «salsita» muy fácil, ponéis en una sartencita los ajos laminados (que así el que quiera los puede retirar) a sofreír en aceite abundante para hacer la salsa, una vez que estén doraditos, apagamos el fuego y con la sartén retirada del fuego (las especias cocinadas pierden sabor) añadiremos la cucharadita de pimentón y removemos un poquito.

Ya solo nos queda verterla sobre nuestro plato y a disfrutar de esta maravillosa receta….. ummmmmm que hambre me esta entrando por dios…. esta semana repito fijo 😉 espero que os haya gustado. ¡¡¡Mirad que pintaza!!!

Bizcocho del amor sueco «Kärleksmums»

Bizcocho del amor o "Kärleksmums"

Buenos días y ¡HOLA DE NUEVOOOOO! me ha costado pero ya estoy aquí otra vez y os traigo una receta mas que especial de «Kärleksmums» o bizcocho del amor como la llamamos nosotras, es una receta sueca que me dio mi hermana Sandra y que preparé con mi sobrina Loubna de 8 años, una de las luces mas potentes que ilumina mi vida.

No se ni por donde empezar, bueno he estado de viaje por Suecia visitando a la familia <3 y no quería volver con las manos vacías. En Suecia hay mucha tradición de hacer repostería en casa, en familia, con los niños y para los amigos, por aquello de que el clima no invita mucho a salir a la calle, las mejores reuniones y fiestas son en las casas. Y este es un bizcocho básico y clásico de esas reuniones, muy facilito y delicioso, que nos acerca un poco de la cultura sueca.

En Suecia no utilizan las medidas por gramos o mililitros, asi que os tendréis que hacer con un juego de medidores de repostería como los de las fotos, son super baratos y se encuentran en muchísimos sitios y por supuesto en Ikea tambien.

Os voy a explicar como son las medidas y a que equivalen porque no todos los medidores lo traen puesto. Son 5 cucharas de distintas capacidades, os los explico del grande al pequeño:

  • 1 dl = 100 ml (este es el mas grande)
  • 1/2 dl = 50 ml
  • Matsked = MSK = 15 ml
  • Tesked = TSK = 5 ml
  • Kryddmått = KRM = 1ml (este es el mas pequeñito)
medidores de repostería

medidores de repostería

Una vez explicado esto podemos ir a la receta 😉 el de la foto es grandote porque era para una fiesta os doy las medidas para este, pero si queréis uno mas pequeño podéis hacer la mitad.

Ingredientes para Bizcocho del amor sueco:

Para el bizcocho:

  • 6 huevos (a temperatura ambiente, nunca fríos)
  • 6 dl azucar
  • 350 gr de mantequilla sin lactosa (también a temperatura ambiente)
  • 1 dl cacao de repostería en polvo
  • 4 TSK azucar de vainilla
  • 3 dl de leche o nata (yo use leche sin lactosa)
  • 10 dl harina
  • 4 TSK levadura

Para el glas o cobertura:

  • 100 gr de mantequilla sin lactosa
  • 5 dl azucar glas
  • 2 TSK azucar de vainilla
  • 2 MSK cacao de repostería en polvo
  • 3 MSK cafe (apunte: café hecho en la cafetera, osea líquido, no café molido)
  • Coco rallado

Preparación para bizcocho del amor sueco:

Es super fácil así que vamos a ello. Los suecos tienen sus trucos y no son los mismos que usamos aquí, vamos a por ello es super sencillo. Podéis ir precalentando el horno a unos 175-180 cº.

Primer paso y es el que los suecos dicen que hace que la masa quede perfecta y esponjosa. El truco es poner lo primero en el bol, los huevos y el azúcar y empezar a batir despacio y bien hasta que sea una mezcla homogénea perfecta sin grumos.

Segundo paso, añadimos a esta mezcla la mantequilla y el cacao, y seguimos batiendo hasta que esté integrado.

Por ultimo para la masa añadiremos el azúcar de vainilla, la leche, la harina y la levadura. Y lo mismo batir poco a poco hasta que esté completamente integrado todo. Y ya tendemos la masa lista.

la masa del bizcocho del amor

la masa del bizcocho del amor

Preparar la bandeja del horno, extendiendo papel de horno por toda la superficie, cuando la tengáis extendéis bien la masa y metemos al horno unos 30 minutos aproximadamente, id pinchando para comprobar como esta el bizcocho.

Cuando pase el tiempo sacamos el bizcocho y dejamos que enfríe a temperatura ambiente y mientras vamos a ir preparando el glas o cobertura.

Hacer el glas es cuestión de unos minutillos, ponemos en un cazo a fuego lento a derretir la mantequilla, y cuando esté vamos añadiendo y mezclando los demás ingredientes, el azúcar glas y vamos mezclando, el azúcar de vainilla, el cacao y el café y mezclamos hasta que nos quede una cobertura homogénea.

El glas o cobertura

El glas o cobertura

Cuando tengamos el glas o cobertura, lo vertemos por encima del bizcocho, extendemos con un pincel de repostería para que quede mas o menos igual, y pasados un par de minutos, esparcimos por encima el coco rallado, con la mano a puñaditos, a mí me gusta con mucho, pero la cantidad la podéis modificar, y echar mas o menos, según cuanto os guste.

Dejamos que enfríe un par de minutitos mas y cuando veáis que está bien pegadito el coco, podéis cortar en cuadraditos y colocar en una fuente bonita.

cobertura y corte

cobertura y corte

Espero que os guste, a mi me pareció delicioso, mas aún cuando lo había hecho con mi princesa.

Mi repostera gatuna favorita

Mi repostera gatuna favorita

Como siempre aprovecho mi rinconcito para decirle a los míos lo importantes que son en  mi vida, Sandra gracias por ser mi hermana y por llenar mi vida con tus tres tesoros, os adoro <3

Dedicada en especial a mi sobrina Loubna, respostera y protagonista de esta receta ¡Gracias por existir! Te adoro

 

Pastel de pollo trufado «La maravilla de la navidad»

Pastel de pollo trufado

¡Buenos días! Hoy vengo emocionada, os traigo una delicia de la navidad, el pastel de pollo trufado, es toda una maravilla de receta, de hecho creo que es mi favorita de todas las navideñas, que me trae millones de recuerdos de mi maestra, mi abuela Aurora, y con un toquecín mas moderno que hemos preparado con la ayuda de otro de mis gurús de la cocina, mi Papi.

La receta tradicional de navidad, es el pollo trufado pero como siempre he querido ponerlo un poquitín mas fácil y original haciéndolo tipo pastel. Antes las bisabuelas, abuelas y algunas mamis lo hacían pidiéndole al pollero que les deshuesara el pollo, pero hoy en día no es tan fácil encontrar un pollero habilidoso y de confianza, y aparte también es un poco tostón tener que andar cosiendo el pollo después de rellenarlo, por estos dos motivos hemos decidido hacerlo en forma de pastel, que queda igual de riquísimo y es un poco mas facilito de hacer.

Es una receta que queda espectacular, os la «super-mega» recomiendo, con ella vais a triunfar seguro. Lo único que tiene es que necesitaréis tiempo y que las trufas son un pelín caras ( unos 6 € aprox. que se compensan porque el pollo y el cerdo son muy baratos) pero merece muuuucho la pena y compensa porque sale un pastel para bastantes comensales.

Además todo tiene su explicación, las trufas se encuentran bajo tierra y para poder conseguirlas se necesita la ayuda de perros o cerdos adiestrados para poder olfatearlas y dar con ellas, es un trabajo complicado y por ello aumenta el precio de las mismas.

Otra cosa que os quiero avisar, es que no os apabulléis por la cantidad de ingredientes porque la preparación es sencillísima. Lo único que tiene nuestro estupendo pastel de pollo trufado es que necesita tiempo de horneado y de enfriado, pero ¡Es Navidad! y queremos sorprender a los invitados, así que no hay escusas, solo es una tarde de cocinita. Y sin mas preámbulos… ¡A por ella!

Ingredientes para pastel de pollo trufado:

  • 400 gr carne de pollo picada
  • 400 gr carne de cerdo picada
  • 1 pechuga entera en filetes finitos
  • 150 gr de jamón serrano picado
  • 100 gr de paté de pato
  • 12 lonchas de bacon finitas ( son como 200-250 gr aprox)
  • 2 botes de trufas negras
  • 2 huevos
  • 1/2 vaso de coñac (si preferís podéis poner vino dulce)
  • Pimienta (opcional)
  • Huevo hilado y mermelada de arándanos para decorar y acompañar (opcional)

Preparación:

*Aclaración: Si no tenéis picadora en casa, decirle al charcutero que os pase el jamón por la picadora igual que si pidierais carne picada*

Una vez en casa con todos los ingredientes, preparamos un recipiente grande, y echamos los dos tipos de carne picada, el jamón picado, el paté en cuadritos, la trufa cortadita (no importa que queden trozos desiguales porque así se ve en el pastel), el liquido de las trufas, los dos huevos batidos, un pelín de pimienta si os gusta, y el 1/2 vasito de coñac, y con las manitas bien lavadas, mezclamos todo bien bien, hasta que quede una masa mas o menos homogénea y reservamos mientras preparamos el molde.

Preparacion del pastel de pollo trufado

Preparacion del pastel de pollo trufado

 

Cogemos las lonchas de bacon, les quitamos el borde y reservamos.

Ahora cogemos nuestro molde y untamos con un poco de mantequilla el fondo y los bordes. Y empezamos a cubrir la base y los laterales (en las fotos lo veréis mas claro) haciendo una capa con las lonchas de bacon. Cuando tengamos recubierto de bacon, repetimos la acción pero con los finos filetes de pollo, y por fin introducimos nuestro maravilloso relleno hasta el borde, intentar no sobrepasarlo porque sino al presionarlo se saldrá el relleno. Y ahora terminamos cubriendo el pastel de la misma manera, con los filetes de pollo y el bacon para cerrar. Lo cubrimos con papel de aluminio para que no se queme la parte de arriba y ya lo tenemos listo para hornear.

Ponemos nuestro molde, con el pastel cubierto de albal, y lo introducimos en el centro del molde mas grande. Con un vaso, vamos poniendo agua, dejando un dedo o un poco mas sin cubrir porque sino al hervir se saldrá el agua. Y lo introducimos en el horno (si es un horno con ventilador ponerlo a 180ºC y si es un horno normal a 200ºC) durante 2 horas desde que veáis que empieza a hervir.

Preparacion del molde

Preparacion del molde

Pasadas las dos horas, sacamos del horno, retiramos el albal, y con una tapa y unas latas o botellas o lo que sea que tenga peso (os lo explico mejor en el apartado de utensilios), ponemos encima y dejamos que haga presión hasta que haya enfriado a temperatura ambiente. Una vez haya enfriado, podéis disminuir un poco el peso y lo metéis en la nevera con el peso que podáis mantener por el espacio hasta el día siguiente.

Presionando el pastel de pollo trufado

Presionando el pastel de pollo trufado

Al día siguiente podemos retirar el peso y desmoldar (sale prácticamente solo, como mucho le bordeáis con un cuchillito) y lo dejamos bien cubierto de albal (con su gelatina) en la nevera hasta que lo vayáis a servir. Tiene que estar bien frió para cortarlo y que no se nos rompa.

Y ya tenéis el deliciosísimo pastel de pollo trufado listo para servir y disfrutar. Solo os queda si queréis decorar los platos, el huevo hilado y/o la mermelada de arándanos, que son muy buen acompañamiento, porque su toque dulce contrasta de maravilla con el saladito del pastel de pollo trufado.

Presentación pastel de pollo trufado

Presentación pastel de pollo trufado

Utensilios que vais a necesitar:

  • 1 Molde de horno rectangular (debe ser rígido,de cristal o aluminio, nunca de silicona porque necesitamos que aguante peso. El mio tiene unas medidas aproximadas de 26 cm largo, 11 cm de ancho y unos 7 cm de profundidad).
  • Otro molde o fuente de horno de tamaño superior para poder poner el anterior dentro al baño maría.
  • Una tapa para el primer molde (la podéis fabricar vosotros con alguna tabla o cartón duro que soporte el peso y forrado con papel de aluminio para que no se moje y sea higiénico, lo veréis en las fotos).
  • Algunas latas, botellas llenas o cualquier cosa que pese y podáis distribuir uniformemente.
  • Papel de aluminio.

Estoy segura de que os alegraréis de haberla hecho y que todos los invitados os darán la enhorabuena y probablemente os pidan la receta.

Aprovecho este post para desearos lo mejor en estas fiestas y en el nuevo año. Gracias por seguir acompañándonos, vosotros hacéis que este proyecto que tanta ilusión nos hacía a Sara y a mí, siga siendo posible. ¡Felices fiestas a tod@s!

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