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Coliflor gratinada con bechamel y jamón york

Coliflor gratinada con bechamel y jamón york

¡Buenos días familia! Hoy os traigo una receta sencillísima para comer verdura de una manera mas atractiva, Coliflor gratinada con bechamel y jamón york. Es una receta que sorprenderá a los mas pequeños y a los menos amantes de la verdura, no dudéis en probarla.

¡Vamos a ello!

La receta variará en el numero de comensales según el tamaño de la coliflor, pero con una coliflor de tamaño normal, os da para 4 personas por lo menos.

Ingredientes para coliflor gratinada con bechamel y jamón york:

  • 1 Coliflor
  • 150 gr de jamón york
  • Bechamel casera (pincha para ver la receta completa)
  • Parmesano rallado

Preparación:

Muy sencillito, lo primero que vamos a hacer es lavar y separar en «arbolitos» la coliflor y por otro lado trocear en tiritas o cuadritos el jamón york.

Poner una olla con agua salada a hervir y poner la coliflor aproximadamente unos 20 minutos, tiene que estar cocida pero en ningún caso blanda o deshecha porque luego con el horneado se nos quedaría completamente deshecha. Una vez la tengamos cocida dejamos atemperar en un colador.

Mientras tanto hacemos nuestra deliciosa bechamel casera, cuando la tengamos preparada le añadimos las tiritas de jamón york y damos vueltas a fuego lento durante 5 minutos mas, así la bechamel se impregnará un poco con el sabor del jamón.

Aprovechar mientras que hacéis la bechamel para ir precalentando el horno, arriba y abajo, a unos 180 Cº.

Ahora preparamos una fuente o bandeja de horno con los ramilletes o arbolitos de coliflor bien escurridos cubriendo toda la base de la fuente, si os quedó alguno muy grande, lo podéis abrir a la mitad. Una vez la tengamos bien repartida, vertemos por encima la bechamel con el jamón, cubriendo bien toda la coliflor. Y para rematar espolvoreamos por encima nuestro queso parmesano rallado para que le de sabor y gratine bien, y la metemos al horno.

Preparacion de coliflor gratinada

Preparacion de coliflor gratinada

Dejamos que coja temperatura unos 10 minutos y si queréis podéis poner la función del horno solo arriba para dorar un poco el queso, cuando lo tengáis bien gratinado, podéis sacar y servir.

 

Coliflor gratinada con bechamel y jamon york

Coliflor gratinada con bechamel y jamon york

¡¡¡Ya solo os queda disfrutar!!! Espero que os haya gustado la idea y que os anime a comer mas verdura. ¡Feliz semana gatitos!

Tartaletas de brocoli y patata

tartaletas de brocoli y patata

Buenos días familia, hoy os traigo una receta chulísima y sencilla, las tartaletas de brocoli y patata, tenía muchas ganas de hacerlas, las tartaletas de brocoli y patata son perfectas para acompañar pescados y carnes, y ademas son una buena manera de darle verdura a los niños y a aquellos que ya no son tan niños y todavía les cuesta comer verdura. Esta receta esta inspirada en unas tartaletas de brocoli que sirven en el Ikea con el salmón, que cada vez que voy no puedo evitar pedir, me vuelven loca y son super sanas. Vamos a ello chic@s. Con estas cantidades a mi me salieron 6 tartaletas, llenan bastante, calcular 1-2 por persona, según la cantidad de carne o pescado con que la vayáis a acompañar.

Ingredientes para tartaletas de brocoli y patata:

  • 1 brocoli de tamaño medio
  • 2 – 3 patatas según el tamaño (deben ser medianas)
  • 2 huevos
  • queso rallado (yo uso 4 quesos, pero podéis usar el que mas os guste)
  • queso parmesano en polvo
  • sal y pimienta
  • algún cortador típico de repostería

Preparación:

Muy sencillo, ponemos a hervir en una olla con agua salada, el brocoli separado en arbolitos y sin mucho tallo, y las patatas peladas y troceadas en rodajas no muy gordas. Id pinchando para comprobar cuando están ben cocidas, no debe quedar duro, para que haga bien la masa de la tartaleta. Mientras preparamos la masa podemos ir precalentando el horno a unos 180-200 Cº. Una vez tengamos la verdura bien hervida, la colamos y en un bol profundo vamos aplastando con un tenedor, la patata y el brocoli, digo con un tenedor porque debe hacerse una masa, pero no un puré completamente deshecho. Añadimos los dos huevos y seguimos haciendo la mezcla de la masa con el tenedor. Ya tendremos una masa mas o menos homogénea, entonces añadimos tres o cuatro puñaditos del queso rallado que hayáis elegido, y mezclamos todo bien. Aquí tenemos la masa de la tartaleta de brocoli y patata terminada, solo nos faltará probar de sal, y añadir la sal y la pimienta al gusto.

Ya tenemos todo hecho, solo nos queda cubrir la fuente del horno, con papel de horno, valga la redundancia, y empezar a poner el/los cortadores e ir rellenando, hasta la mitad mas o menos, cuando quitéis el cortador quizás la forma no sea perfecta, pero luego los podéis retocar a pulso, sobre todo en la parte superior. Una vez tengáis todas las tartaletas preparadas, espolvorear por encima un poco de parmesano en polvo para que gratine y nos queden doraditas las tartaletas, y las metemos al horno unos 25-30 minutos a 180-200 Cº arriba y abajo.

Y ¡¡¡tachán!!! ya tenéis el acompañamiento perfecto de carnes y pescados, para disfrutar de la verdura de una forma menos convencional y aburrida.

tartaletas brocoli

tartaletas brocoli

No dudéis en probarlas, están deliciosas y podéis hacerles modificaciones para hacerlas a vuestro gusto. Creo que quedarían también buenísimas con algo de zanahoria. Estoy segura de que el que las pruebe, repite 😉

Wok de arroz con verduras al curry

Wok de arroz con verduras al curry

¡Buenos días! antes de ponernos serios con recetas invernales, quiero dejaros una receta deliciosa que gusta prácticamente a todos, el Wok de arroz y verduras al curry, en especial para todos mis vegetarianos que andan persiguiéndome 😉 sobre todo a Fátima y Sara.

Es una receta oriental, muy sencilla, apta para los cocineros de todos los niveles y para paladares exquisitos. ¡Vamos a por ello!

Las medidas son para unas 4 personas o en nuestro caso para 2 y que os sobre para otro día, y las verduras podéis cambiarlas por las que mas os gusten o tengáis en casa a mano.

Ingredientes para Wok de arroz con verduras al curry:

  • 1 vaso de Arroz (yo utilizo el SOS de toda la vida, pero podréis usar otros e incluso arroces orientales que sería lo suyo) la medida variará según para cuantas personas hagáis.
  • 2-3 vasos de agua
  • 1/2 berenjena
  • 1/2 calabacín grandecito
  • 1/2 bandeja de setas
  • 1 pimiento verde (podéis ponerle también rojo)
  • 1/2 – 1 cebolla (según tamaño)
  • soja
  • tabasco (opcional como siempre)
  • curry en polvo
  • aceite de oliva virgen extra

*Por supuesto si queréis tenéis la opción de añadir tiras de pollo o ternera, gambas o lo que mas os guste si queréis completar el plato*

Preparación:

Bueno ya sabéis que soy bastante metódica y de hecho creo que es algo fundamental en la cocina, así que empezaremos pelando, lavando y picando las verduras, un de mis manías es cortar cada verdura distinto para que en el plato se distinga lo que hay, pero lo podéis hacer como queráis. La berenjena una vez picada, dejarla un rato con sal para que suelte el liquido.

*Como para nosotros hago estas cantidades, que son mitades, suelo hacer un tupper y congelar la otra mitad para hacer otro día un wok o simplemente un salteado de verduras.

verduras preparadas para wok

verduras preparadas para wok

Cuando tengamos todo bien organizado y las verduras preparadas, empezamos en una sartén o wok aceite para sofreír la verdura, empezando con la cebolla como siempre y después el pimiento, cuando estos estén ablandados añadiremos la berenjena y las setas, que tardan un poco mas y por último el calabacín.

Cuando empiece a estar todo pochadito, añadís el curry (en la medida que os guste, que veáis que coge color) y removéis bien. Por último, le ayudará a terminar de hacerse, añadís la soja y si os gusta el picante, el tabasco, y seguís a fuego medio, removiendo para que se evapore el líquido y terminen de estar las verduras. Aquí cuestión de gustos lo dejáis tal cual con la verdura pochadita o si os gusta mas crujiente dejáis un poco mas que se doren. Ya tenemos la verdura, apartamos y reservamos.

Verduras listas para wok

Verduras listas para wok

En una olla vamos a preparar el arroz, ponéis un chorro de aceite, y sofreís un poco el arroz y añadís curry, y ahora poco a poco vamos añadiendo el agua y dejando que evapore con el arroz, normalmente se utiliza el doble de agua que de arroz, pero en esta receta suelo necesitar algo mas para que no quede duro. Y entre 13-15 minutos estará listo el arroz. NO DEBE QUEDAR BLANDO en ningún caso, así que ir probándolo para ver que esté al punto, y retiramos y si hiciera falta colamos un poco.

preparando arroz al curry para wok

preparando arroz al curry para wok

Último paso volvemos a poner el wok al fuego con las verduras, y cuando empiece a pochar de nuevo, añadimos el arroz y rehogamos junto un rato mas para que mezclen los sabores y el arroz quede bien hecho. Si fuera necesario podéis añadir un poco mas de soja. Y ¡tachaaaaaán! tenemos nuestro wok de arroz con verduras al curry para disfrutar de una comida oriental.

Wok de arroz con verduras al curry oriental

Wok de arroz con verduras al curry oriental

Esta es la maravillosa pinta que tendrá vuestro plato oriental, no dejéis de probar en casa el Wok de arroz con verduras al curry y contarnos que os ha parecido. ¡Necesitamos vuestras opiniones!

Vichyssoise «Una crema de puerro fría ideal para el veranito»

vichyssoise

Para mí esta receta fue todo un descubrimiento el verano pasado, ya que soy de esas pocas personas que no les gusta el maldito y famosísimo gazpacho, aunque lo haga. Así que mi padre me descubrió el año pasado esta maravillosa y riquísima alternativa fresquita para el verano, la vichyssoise.

Vamos a ello, hoy se la dedico a todos los que no os gusta el gazpacho y a mi padre que siempre está abriéndome la puerta a nuevas recetas.

Ingredientes para la vichyssoise:

  • 5-6 puerros gorditos
  • 2-3 patatas (a mí me encantan las rojas pero vale cualquier variedad)
  • 1 litro de caldo (Yo uso de pollo pero por supuesto si es para vegetarianos poned de verduras)
  • 1 bote 250 gr de nata espesa para cocinar (en alguna receta ya os he comentado que uso la de Président, podéis utilizar sin lactosa también)
  • 50-60 gr mantequilla (o margarina si sois intolerantes).
  • Sal al gusto

* Podéis añadir taquitos de jamón serrano o para la versión vegetariana un poco de cebollino picado. Estas dos ideas son completamente opcionales y ajenas a la receta de la vichyssoise, de hecho está buenísima sin nada más, es solo para darle un toque decorativo y de sabor.

Preparación:

De lo más sencillo del mundo mundial. Para preparar nuestra vichyssoise, empezaremos limpiando muy bien los puerros y cortándolos, (os enlazo a la receta de los muslos de pollo donde está bien explicado cómo limpiar los puerros) para quitarles toda la tierra que podría estropear nuestra super receta, y lavando, pelando y cascando las patatas.

En la olla que vayamos a utilizar ponemos la mantequilla a derretir, y en ella empezaremos a sofreír el puerro cortadito a fuego medio, cuando esté ablandando añadiremos los gajos de patata, en este paso las patatas no deben freírse en ningún caso, son solo unas vueltas en las que veremos que cambia un poco el color y suelta el almidón.

Cuando tengamos el puerro pochado y la patata un pelín sellada, añadiremos el caldo, tapamos y dejaremos hervir unos 15 minutos.

Transcurrido este tiempo pasaremos la batidora bien a las verduras con el caldo, y añadiremos la nata mientras terminamos de batir. No es necesario, pero yo lo vuelvo a poner en el fuego un par de minutos dándole vueltecitas para mezclar bien. Aquí probad el punto de sal y si fuera necesario añadidle más.

Dejad atemperar la vichyssoise y cuando esté a temperatura ambiente, metedla en la nevera porque es una crema fría.

Y fin. Tendréis una perfecta receta de vichysoisse para sorprender a la familia este veranito. Si queréis decorar y darle un toque visual, utilizad una de las opciones de arriba, yo suelo dorar unos taquitos de jamón serrano en la sartén sin nada de aceite con su propia grasita y ponerlos por encima, dando contraste calentito y salado a la crema fría. Podéis decorarlo con cebollino picado si es para vegetarianos o con un poquito de queso rallado 4 quesos para darle color. 

vichyssoiseY a disfrutar de la vichyssoise que es deliciosa y fresquita para este verano. Es una crema fría que sorprenderá a más de uno.

Calabacines rellenos «barquitas de carne picada»

Calabacín horneado y decorado

Esta receta de calabacines rellenos está súper trillada y hay miles de versiones, pero por supuesto yo os dejo la mía. Quedan riquísimos, es sencillita de hacer y os contaré otras versiones que haremos más adelante.

Espero que os guste mi receta de calabacines rellenos, es una manera sencilla de hacer comer verduras a los que menos les gusten, incluso a los niños. Allá vamos con la receta para 2 personas.

Ingredientes para calabacines rellenos:

  • 1 calabacín de unos 25 cm aproximadamente (El vaciado de la carne pesaba 200 gr)
  • 250 gr carne picada (ternera o mixta, lo que prefiráis)
  • 1/2 cebolla grande o 1 mediana
  • 70 ml de vino blanco (como siempre podéis suprimirlo)
  • Tomate frito casero
  • Queso rallado (Podéis usarlo sin lactosa).
  • Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.

Preparación:

Para preparar nuestra receta de calabacines rellenos lo primero que haremos es abrirlo con cuidado a la mitad, para que salgan dos mitades lo mas parecidas posibles. No todo el mundo lo hace, pero yo le quito un poco de la parte delantera y trasea. Lo siguiente es vaciarlo, sacarle la carne del calabacín sin romper la «barquita», para ello hay unos vaciadores de patata que nos ayudarán a hacerlo con mas cuidado, lo veréis en las fotos. Si no tenéis, con un cuchillito y mucho cuidado también podréis hacerlo.

Importante: Dejad distancia hasta la piel porque si se nos rompe se saldrá el relleno. Y reservamos el relleno en un plato.

Bien, una vez vaciados, antes se hervían unos minutos para que ablandarán, pero hoy en día que casi todos tenéis microondas en casa, los ponéis en un plato con un chorrito de aceite pequeño que podéis estirar con un pincel de cocina, y según el micro entre 5 y 10 minutos a máxima potencia se os ablandarán perfectamente. Ponedlo primero 5 minutos e ir comprobando si necesitáis mas tiempo (yo necesité 7 minutos).

Mientras tanto pelamos y picamos la cebolla, cortamos un poco más el relleno del calabacín, salpimentamos la carne y preparamos una sartén con un poco de fondo, para empezar a cocinar el relleno. Precalentamos el horno a unos 180-200 grados.

En la sartén, ponemos aceite oliva virgen extra y empezamos pochando la cebolla picadita, yo la hago bastante pequeña porque no me gusta mucho encontrarme los trozos grandes a la hora de comer. Cuando ésta esté poniéndose transparente, añadimos la carne picada y dejamos que dore poco a poco dándole vueltas.

Cuando la carne tome color y esté hecha, añadimos el calabacín cortadito y sofreímos un rato hasta que ablande, cuando veamos que empieza a ablandarse, añadiremos el vino blanco que ayudará a terminar de ablandar el calabacín y dará saborcito a la carne, y dejamos que evapore.

Aquí ya tendremos el relleno hecho solo nos faltará añadir unas cucharadas de tomate frito casero, que se nota la diferencia, y mezclar bien dejando hervir un poco el tomate con el relleno para que mezcle bien el sabor y se haga un masita homogénea. No os paséis de tomate que no debe quedar líquida la mezcla.

Llegó el momento de poner los calabacines rellenos en la bandeja de horno o la fuente que vayáis a utilizar y con ayuda de una cuchara empezaremos a rellenar hasta arriba, incluso le podéis hacer un poco de pancita pero no os paséis que se os desmorona. Añadid por encima el queso rallado que más os guste y al horno.

Dejad los calabacines rellenos a unos 180 grados unos 7-10 minutos arriba y abajo, para que coja calor por igual, sobre todo las barquitas que quizás ya no estén calientes, y luego lo podéis poner a mas alto y solo arriba para que termine de gratinar bien el queso rallado.

Los calabacines rellenos se pueden hacer también con un relleno de atún o si las queréis en versión vegetariana, podéis rellenarlas con pisto.

Si las hacéis para niños, coged calabacines más pequeñitos y hacedles barquitas que podréis decorar haciéndoles unas banderas de pirata con palillos de cocina y un papel cortado en triangulo con una calavera o algo así, de manera que sea mas atractivo aún para ellos.

calabacines rellenos

Decorad el plato con un poco de tomate frito casero, que queda rico para mojar y bonito para presentar, y por fin tendréis unos calabacines rellenos con carne picada muy apetitosas, caseras y buenísimas. ¡Qué las disfrutéis!

Gazpacho andaluz versión suave «El verano ya llegó»

Gazpacho andaluz suave

Bueno como era de esperar, es hora de empezar con recetas veraniegas y a 1 de Julio es casi obligatorio, así que nos estrenamos con el tan famoso y sonado gazpacho andaluz. Ya sabéis que cada maestrillo tiene su librillo, pero podéis hacer las variaciones que creáis convenientes según os guste, yo os doy el listado para hacer un gazpacho andaluz suavecito.

Es una receta sencillísima, que tiene millones de seguidores, refrescante, con mucho sabor y muy nuestra.

Con estas cantidades os saldrá aproximadamente 1 litro y medio de gazpacho andaluz, así tendréis para varias personas o para varios días.

Ingredientes para el gazpacho andaluz:

  • 1 kg de tomates de pera bien maduros y rojos (podéis usar otra  variedad, pero estos dan muy buen sabor y textura)
  • 1 pimiento verde italiano mediano
  •  1/3 cebolla blanca mediana
  • 2/3 pepino pequeño
  • 1 diente de ajo (podéis añadir mas)
  • 400 ml de agua
  • Un pico de pan duro (un trocito del día anterior)
  • 3-4 cucharas soperas de aceite de oliva virgen
  • 3-5 cucharas soperas de vinagre de vino (al gusto)
  • Sal (al gusto)

Preparación:

Como siempre empezamos lavando y cortamos toda la verdura, no hace falta que esté muy pequeño porque lo vamos a batir.

Mientras, en una jarra o cuenco grande ponéis el pico del pan duro del día anterior , debe ser un trocito no muy grande porque sino nos quedará muy espeso, y le añadimos el agua, de esta manera ablandará.

Ahora en donde vayamos a batir, empezamos a poner la verdura toda troceada, añadimos el pan hinchadito, el aceite, el vinagre y la sal. Empezamos a batir añadiendo el agua poco a poco, vamos viendo la textura que queremos que nos quede.

Una vez todo batido, probamos como está de sabor y si nos gusta nos vamos al último paso para que nos quede un gazpacho fino, fino y que repita menos.

Cogemos un colador y vamos pasando el gazpacho ayudándonos con una cuchara haciendo círculos dejando pasar el líquido, y retirando lo que queda, que será casi todo las pepitas del tomate.

¡¡¡Y tachaaaaaán!!! Ya tenemos un gazpacho andaluz sencillito y fino, listo para meter en la nevera y tomar bien fresquito.

En mi casa se toma sin más, para beber. Pero es muy típico acompañarlo de unos picatostes de pan que podéis hacer o comprar, y unos cuadraditos de pimiento, cebolla y pepino si os gusta ponerle tropezones y comerlo con cuchara.

En cualquiera de las versiones, espero que lo disfrutéis 😉

Tagliatelle con gambones y trigueros «secreto familiar a voces»

Tagliatelle con gambones y trigueros

Debo empezar diciendo que esta receta ha sido totalmente secreta hasta hoy. Los fantásticos tagliatelle con gambones y trigueros son un invento mortal de mi padre que nunca ha sido descubierto, pero como os queremos mucho y estamos de especial italiano, me lanzo y destripo la receta… Madre mía no me estoy guardando nada, desde que empezamos el blog me estoy abriendo en canal y dejándoos lo mejor de mis recetas y recuerdos familiares, así que espero que por lo menos os gusten tanto como a mí.

Esta receta de tagliatelle con gambones y trigueros es tan deliciosa que babeo solo de pensar en ella. Por supuesto os tienen que gustar los gambones, si no apaga y vámonos. No os doy la opción de hacer versiones como en otras, porque merece hacerse tal cual.

Ingredientes para tagliatelle con gambones y trigueros:

  • Tagliatelle (os enlazo los que uso yo pero podéis utilizar algún otro tipo de pasta plana como tallarines o cintas, que son las que mejor cogen el sabor)
  • 1 bote de nata espesa para cocinar (veréis en la foto la de Président que es la que uso porque da una textura ideal, pero podéis utilizar otras)
  • 80-100 gr mantequilla
  • 500 gr de gambón o gamba fresca (perdemos casi la mitad del peso al pelarlas)
  • 1 manojo de espárragos trigueros gorditos (no compréis esos que están canijos por favor…)
  • 3 cucharas soperas colmadas de queso parmesano en polvo
  • Una pizca de sal y otra de curry
  • Pimienta molida por encima (opcional)

Preparación:

Empezaremos preparando los ingredientes de nuestros tagliatelle con gambones y trigueros. Importante lavar bien los espárragos que no nos quede tierrecilla y cortarlos a mano y oído*

* Para los que no lo sepáis, lo mas práctico es hacerlo con las manos. Oiréis el crujido y cortarán fácilmente hasta el final, donde encontraréis la parte mas dura  que no corta con facilidad y eso es lo que tiraremos. 

Lo siguiente es pelar los gambones, aproximadamente la mitad del peso son las cáscaras y cabezas, que son tan valiosas casi como el propio gambón, asi que como opción podéis coger una bolsita de congelado y meterlas ahí y reservar en el congelador para una buena sopa de pescado y marisco, yo lo he hecho.

Como esta receta de tagliatelle con gambones y espárragos es una de mis favoritas, yo uso siempre un buen gambón fresco porque da mas sabor, pero las podéis comprar congeladas, también os quedará bien. Aunque fijaos antes de comprar porque últimamente no hay tanta diferencia de precio entre el fresco y el congelado (menudo morro tienen),  si os decidís por el congelado no os hará falta tanto peso, coged la mitad.

Pincha para ampliar las fotos.

Para aprovechar el tiempo, ponemos una olla con agua salada a hervir para nuestra pasta mientras empezamos a cocinar la salsa. Dejaos guiar por los tiempos de cocción de los paquetes, os lo he dicho anteriormente, no suelen fallar.

Y empezamos a preparar nuestra salsa para los tagliatelle con gambones y trigueros. Necesitaremos un cacito y una olla mediana, en el primer cazo pondremos a derretir la mitad de la mantequilla y añadiremos los espárragos sin escurrir mucho, que con el pelín de agua que queda de lavarlos se hacen estupendamente, y lo dejamos sofreír con la mantequilla a fuego lento y tapado hasta que ablanden, dando vueltas a menudo para comprobar cuando están hechos. Una vez los tengamos, apartamos del fuego y dejamos reservado.

Mientras tanto cogemos la otra olla, esta que sea un poco mas grande, porque aquí haremos la salsa. Ponemos la otra mitad de la mantequilla a fuego lento a derretir y sofreímos en ella los gambones con una pizca sal y curry espolvoreado por encima (Seamos moderados con el curry, es solo para potenciar el sabor y el color, pero no es el ingrediente estrella). Veréis que no tardan nada en tomar color y soltar ese liquidito rojizo tan bueno. **

** Si finalmente utilizáis gambón o gamba congelada para preparar los tagliatelle con gambones y trigueros, empezad sofriéndolas con un poco de aceite y no desperdiciéis la mantequilla, porque soltarán bastante agua que tendréis que tirar, en el momento que dejen de soltar agua añadidles la mantequilla.

Pincha para ampliar las fotos.

Cuando esté el gambón, añadimos los trigueros y damos unas vueltecitas para que mezcle bien y el esparrago vuelva a coger temperatura. Entonces le añadiremos la nata mezclando, y dejamos que hiervan unos 10 minutos a fuego lento para que se integren bien los sabores. Cuando transcurra este tiempo añadimos las 3 cucharadas de queso parmesano en polvo y mezclamos bien. Veréis que en este punto la salsa para los tagliatelle con gambones y trigueros empieza a espesar, entonces tendremos nuestra maravillosa salsa terminada y lista para servir.

Pincha para ampliar las fotos.

Ya solo nos quedará emplatar y disfrutar de estos tagliatelle con gambones y espárragos trigueros, una explosión de sabor y color deliciosa. Es para mí todo un plato gourmet digno del mejor restaurante, pero hecho en casa con mucho amor, ideal para cenas especiales. Os lo recomiendo «muy mucho» y espero que os lleve un poco de la bella Italia a casa.

Albóndigas vegetarianas de espinacas y arroz

Albóndigas vegetarianas

Hace siete años más o menos que dejé de comer carne y pescado. Desde que me fui de casa y empecé a ser yo la que hacía la compra y la comida.

Mi madre ha intentado siempre hacer comidas vegetarianas especiales para mí, y al principio, cuando no tenía todavía mucha experiencia en estos menús, compraba revistas y trasteaba por internet en busca de recetas nuevas. No sé en qué momento apareció esta receta de albóndigas vegetarianas, pero desde el primer día se convirtió en uno de mis platos favoritos ¡¡y eso que no me gustan las espinacas!! Podéis probarlas con los niños que no disfruten mucho de las verduras porque seguro que les gustan como a mí.

La cocinera hoy es mi madre, por supuesto, en este caso yo solo aporto las fotos.

Ingredientes para las albóndigas vegetarianas:

Para las albóndigas:

Para 30 – 35 albóndigas.

  • 1/2 cebolla
  • 6 pimientos del piquillo de lata
  • 1/2 vaso de arroz
  • 1 bote de espinacas en conserva (420 gr aprox.)
  • 1 paquete de lonchas de queso sin lactosa 150gr
  • 3 huevos
  • Pan rallado
  • Aceite para freirlas

Para la salsa:

  • 1/2 cebolla
  • 2 huevos
  • 12 pimientos del piquillo
  • 500 gr de tomate frito
  • 1 brick de nata 200ml

Preparación:

De las albóndigas:

Ponemos a cocer por separado los tres huevos* (dos serán para la salsa) y el arroz**.

Picamos la cebolla, el huevo cocido y los pimientos. Sofreímos la cebolla y cuando esté lista y un poco tostadita añadimos los pimientos y las espinacas, rehogamos todo junto y añadimos el huevo picado. A continuación añadimos el arroz hervido y seguimos rehogando todo. Cuando esté todo bien hecho añadimos el queso y removemos sin parar porque el queso se pega al fondo de la sartén muy fácilmante. Cuando tengamos una masa uniforme la pasamos a otro recipiente y dejamos enfriar por completo.

Cuando la masa haya enfriado empezamos a hacer las bolas y las pasamos por pan rallado para sellarlas. Por último las pasamos por huevo y las freímos en la sartén con el aceite bien caliente.

Aclaraciones:
* Los huevos tardan en estar bien cocidos 12 minutos si los introduces en el agua desde que ésta está fría.
** Para cocer el arroz se sofríe con un chorrito de aceite y a continuación se echa el doble de agua. En este caso un vaso completo. El arroz tardará unos 20 minutos en estar listo.

Pincha en las imágenes para ampliar.

De la salsa:

Trocear y rehogar la cebolla, cuando esté transparente añadimos los pimientos enteros, después los dos huevos cocidos partidos a la mitad y lo cocinamos todo junto un par de minutos más. Después se pasa a un recipiente donde se pueda batir. Se añade la nata, el tomate, y se bate todo hasta que quede una salsa fina.

Presentación y conservación:

Podéis congelar las albóndigas vegetarianas antes de freírlas y pasarlas a la sartén directamente sin descongelar cuando vayáis a consumirlas. También podéis congelar la salsa en raciones.

No mezcléis toda la salsa con las albóndigas porque se deshacen. Es mejor que pongáis la salsa en una salsera y que cada uno se sirva lo que quiera.

Solomillo de cerdo en salsa con orejones y ciruelas pasas

solomillo de cerdo en salsa con orejones y ciruelas pasas

Esta receta es otro maravilloso invento de mi padre, el solomillo de cerdo en salsa con orejones y ciruelas pasas. Es realmente jugoso y riquísimo, y además sustituye perfectamente al clásico redondo de toda la vida, tanto es así, que ya lo hemos introducido en alguna cena de Navidad y Nochevieja y siempre ha triunfado por su originalidad.

Además de ser un plato delicioso es una receta realmente sana, porque la base de la salsa es toda de verdura.

Os invito a que la probéis con invitados y me contéis cual es la reacción, espero que sea buena. En mi casa ha funcionado hasta con el mas duro juez gastronómico, mi suegro Ramón, que lo adoro. Si a él le gusta la comida, tienes el éxito asegurado.

Esta receta os da para 6-8 personas.

Ingredientes para el solomillo de cerdo en salsa:

  • 3 solomillos de cerdo
  • 1 cebolla de buen tamaño
  • 4 puerros hermosos
  • 4 zanahorias grandecitas
  • 1 – 1 y 1/4 litro de caldo de verduras (podéis utilizar de brick o hacerlo con un caldito)
  • 10-15 ciruelas pasas (según gustos creo que la primera vez le puse 8 para probar)
  • 10 orejones aproximadamente (lo mismo probad si tenéis dudas la primera vez con 6-8)
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva virgen

Preparación:

Me repito en todas las recetas, así me pilláis el truco: Empezaremos pelando, lavando y cortando la verdura y salpimentando la carne. La verdura no tiene que ser muy pequeña puesto que la pasaremos luego por la batidora.

Una vez tengamos todo preparado ponemos en una olla profunda aceite de oliva virgen para empezar a pochar la cebolla picada a fuego lento, cuando ésta esté poniéndose transparente y blandita, introducimos el puerro y hacemos lo mismo, lo pochamos junto a la cebolla para que ablande. Una vez tengamos la cebolla y los puerros en su punto metemos las zanahorias en rodajitas y damos un par de vueltas, no hace falta demasiado porque como os digo en anteriores recetas la zanahoria cuece rápido.

Mientras pochamos las verduras, como ocupan bastante en la olla, podemos ir marcando en una sartén a parte, los solomillos salpimentados para que se doren un poquito dándole vueltas para dejarlos sellados antes de introducirlos con las verduras. Y cuando lo tengamos selladito, lo introducimos con las verduras, le damos un par de vueltas, vertemos el caldo por encima y subimos el fuego hasta que comience a hervir. En este punto dejamos hervir a fuego lento unos 20 minutos nuestro solomillo con las verduritas.

Cuando transcurra el tiempo sacamos los solomillos en un plato aparte. En la salsa introducimos las ciruelas pasas y los orejones y pasamos todo por la batidora, hasta que tengamos todo bien triturado y nos quede una salsa espesita ideal para carne. Entonces volvemos a meter los solomillos en la salsa y dejamos a fuego lento otros 15-20 minutos más. Para saber cuando está lista podéis sacar uno de los solomillos al plato de antes, y cortar por la mitad para ver que si la carne está bien cocinada, que es lo mas probable, si no lo estuviera introducís de nuevo y dejáis transcurrir un poco más de tiempo.

Solo os quedará para servirlo, sacar los solomillos y cortarlos, igual que se hace con los redondos.

Ya tenemos un estupendo plato de solomillo de cerdo en salsa  con orejones y ciruelas pasas, listo para servir. Podéis acompañarlo con puré de patatas, pasta o incluso arroz que cogen muy bien las salsas, o patatas fritas… También podéis poner alguna ensalada o verdura si queréis algo mas ligero y aprovechar la salsa para mojar el pan.

Como os he dicho en anteriores recetas suele sobrar algo de salsa, que podéis utilizar para una pasta y ponerle queso rallado por encima, os quedará para chuparos los dedos. Espero que os guste la idea y la probéis en casa.

Muslos de pollo en salsa

muslos de pollo en salsa

Una receta tradicional y facilita que se ha hecho toda la vida en las casas: muslos de pollo en salsa. Desde luego en mi familia la hacemos todas las generaciones, esta vez le he dado un toquecito con nata que lo pone más interesante todavía, un plato muy sencillo y que gusta a casi todos.

Os animo a hacer estos muslos de pollo en salsa tan buenos y recordar de paso esas recetas tan familiares.

Esta receta os da facilmente para 4 personas.

Ingredientes para hacer los muslos de pollo en salsa:

  • 12 muslos de pollo (yo los prefiero sin piel)
  • 1 cebolla grande
  • 3 puerros gorditos
  • 4-6 zanahorias (según tamaño yo puse 6 porque eran pequeñas)
  • 1 y 1/4 l de caldo de pollo y verduras (si tenéis casero de algún puchero mejor, y si no de brick o con pastillas de caldito podéis hacer también)
  • 1 chorro de tomate frito como os guste aproximadamente unos 100-150 ml
  • 1 chorro de unos 100 ml de nata para cocinar (normalmente no se la pongo para hacer de esta receta, una sanísima comida, pero le da un toque estupendo que quería enseñaros. Con poner algo menos de la mitad del bote no le da muchas calorías y está muy rico. Si sois intolerantes podéis utilizar nata sin lactosa).
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva virgen

Preparación:

Empezamos preparando las verduras.  Como siempre: lavar, pelar y cortar. No hace falta que lo hagáis muy pequeño porque luego lo vamos a pasar por la batidora.

Para los nuevos en la cocina, hago un aclaración: Los puerros frescos suelen traer mucha tierrecilla, la manera mas fácil de que nos queden limpios es cortarles un buen trozo de la zona verde (si lo pedís os lo hace el frutero), hacer un corte a lo largo para quitarles 1-2 capas de fuera y después hacerle en la parte superior dos cortes formando una cruz y así podréis lavarlos bien para quitarles la arenilla que quede (lo vais a ver en las fotos), por supuesto quitad también el culete.

Salpimentar los muslos de pollo al gusto, yo los suelo pedir sin piel para rebajar la grasa en las recetas, esta vez no tuve tiempo y compre dos bandejas y se la quité yo en casa, no es nada complicado lo podéis hacer con la ayuda de una tijera de cocina.

Una vez preparadas las verduras y el pollo, podemos empezar a cocinar. Poned una olla grande y profunda (yo usé la exprés porque es más grande pero no hago la receta exprés porque no hace falta) y echadle un chorro de aceite para sofreír la verdura a fuego lento, y empezamos con la cebolla hasta que se ponga transparente, ahí le añadimos el puerro y dejamos un buen rato que sofría con la cebolla hasta que empiece a ablandarse. Una vez que el puerro y la cebolla estén en su punto, introducimos la zanahoria troceada y damos unas vueltecitas, no hace falta mucho tiempo porque cuecen muy rápido.

Y aquí echamos los muslos de pollo, dando vueltas para que doren un pelín por fuera y queden sellados. Una vez hecho ésto añadiremos el caldo, podéis subir el fuego hasta que rompa a hervir y dejaremos que hierva unos 20 minutos ya a fuego lento.

Transcurridos los 20 minutos de cocción, en un plato o en la tapa de la olla, sacamos uno a uno los muslos de pollo para pasarle la batidora a las verduras y el caldo, y así conseguir la salsa. Cuando tengamos la salsa batida añadimos el chorro de tomate frito y el de nata y batimos un poco más para que se mezclen bien los sabores. Volvemos a introducir los muslos de pollo y dejamos hervir unos 15-20 minutos más.

Y tachaaan tenéis unos muslos de pollo en salsa riquísimos que podréis acompañar con lo que más os guste, yo en esta ocasión hice un puré de patatas casero que mezclado con la salsita queda de muerte. Si os sobra salsa, que es muy probable, queda buenísima para pasta, de hecho, yo siempre guardo un poco para un buen plato de pasta. Espero que os guste a todos en casa.

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