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Torrijas sin lactosa

sin lactosa

Y tras el potaje de vigilia, cerramos el especial Semana Santa como no puede ser de otra manera, con torrijas sin lactosa. Si quieres sorprender a los tuyos con algo más chic, no te pierdas los cupcakes de torrijas.

Las torrijas sin lactosa son bastante sencillas de hacer y están riquísimas, lo único necesario para que salgan buenas es tiempo y ganas, porque tienen un tiempo de preparación de aproximadamente un par de horas entre unas cosas y otras.

Comed muchas esta Semana Santa, descansad y divertíos, nos vemos a la vuelta. ¡Felices vacaciones!

Ingredientes para las torrijas sin lactosa:

  • 1 barra de pan para torrijas (La mía es de 400gr).
  • 750ml de leche sin lactosa
  • 1 naranja
  • 1 limón
  • 100 gr de azúcar moreno
  • 4 huevos
  • 2 – 3 ramas de canela según gusto
  • Miel, azúcar y canela en polvo al gusto para decorar

torrijas sin lactosa

Preparación:

Ponemos a hervir la leche con el azúcar, la corteza del limón y la mitad de la corteza de la naranja. Cuando esté a punto de ponerse a hervir retiramos del fuego y echamos la canela en rama. Yo he echado 3 ramas, si os gusta con un sabor más suave podéis echar dos o incluso una. Dejamos que enfríe por completo, un paso muy importante para que las torrijas no se deshagan al freírlas.

Mientras enfría la lecha hacemos las rebanadas de pan. Yo he comprado un pan de torrijas pero podéis hacerlas con pan de molde, con pan del día anterior, lo que queráis, van a estar igual de buenas. A mí me han salido 12 rebanadas de aproximadamente 2cm cada una.

Batimos los huevos para rebozar y cuando la leche haya enfriado por completo estamos listos para empezar a freir. Las torrijas tienen que pasarse por los dos lados por la leche, luego por el huevo y luego se fríen con el aceite caliente pero vigilando que no se quemen. Un truco de mi abuela para evitar que sepan a aceite es freir la mitad de corteza de naranja que nos queda antes de empezar a freir torrijas.

Cuando terminéis de freirlas dejadlas escurrir bien en papel de cocina y ya podéis ponerles por encima lo que os apetezca, miel, azúcar, canela, todo a la vez…

Nos vamos de vacaciones… ¡Nos vemos en unos días con recetas nuevas!

Potaje de vigilia (lo mejorcito de la cuaresma)

Potaje de vigilia

Después de los Cupcakes de torrijas de ayer hoy os presentamos en este segundo capítulo del especial Semana Santa el plato más tradicional, el potaje de vigilia.

Actualmente las normas alimenticias de la religión católica ya no se llevan tan a rajatabla como en otros tiempos, hoy en día esto solo lo suelen respetar las abuelas, y este año yo para presentaros la receta.  Pero antiguamente la tradición dictaba que en determinados días del año, como la cuaresma, no se podía comer carne. En su lugar se utilizaba el pescado. Pero en muchos lugares de interior, a los que no llegaban toda clase de pescados, se utilizaba bacalao o incluso congrio seco, que sustituían a los productos de cerdo en los potajes.

Existen variedades de bacalao de distintos precios y con todos ellos podéis preparar un excelente potaje de vigilia.

Sale una olla hermosa con cantidad para por lo menos para 8 personas.

Ingredientes para el potaje de vigilia:

  • ½ Kg garbanzos (yo uso el Hostal que para mi son de los mejores, por la cochura)
  • 300 gr o 1 bolsa de espinacas
  • 400 gr bacalao (lo venden en paquetes con sal)
  • 1 cebolla grande picada
  • 2 tomates maduros (si no tenéis podéis poner tomate triturado de lata)
  • 3 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 1 ramito de perejil
  • 1 chorreón de aceite (unas 3 cucharadas)
  • 1 cucharada sopera de harina
  • 1 cucharilla de café de pimentón (dulce o picante, según preferencia)
  • 3 litros de agua
  • Sal*

Preparación:

Dejar en remojo los garbanzos desde la noche anterior en agua templada con sal. Y como siempre, pelamos y picamos la verdura, para tener preparados los ingredientes antes de empezar a cocinar.

*Enjuagar y poner el bacalao a desalar 1-2 días antes, poniéndolo en agua y cambiando este agua cada 8 horas. 

Poner en una olla  3 litros de agua y calentamos antes de introducir la legumbre. Antes de que empiece a hervir ponemos los garbanzos, el bacalao preparado, y añadimos también los dos dientes de ajo pelados y las hojas de laurel. Hervir suavemente unas dos horas (el tiempo de cochura depende de la variedad de los garbanzos, de verdad en esto no ahorréis porque os puede estropear la receta, porque hay algunos que no ablandan ni que les de el día entero, es tremendo).

En un vaso de la batidora o similar, podremos el diente de ajo restante y el perejil bien limpio con un poco de caldo de la cocción y batimos hasta que todo quede bien molido. Tradicionalmente esta pasta se hacía en el mortero, pero las batidoras son más rápidas y descansadas.

Mientras se cuece la legumbre ponemos en una sartén pochar la cebolla muy finamente picada hasta que están transparente, en este momento añadimos los tomates pelados, despepitados y cortados en dados muy pequeños o dos cazos de tomate triturado, refreímos un poco y añadimos también la cucharada de harina. Rehogamos un poco y poner también la pasta de ajo y perejil anteriormente preparada. Y seguimos dándole vueltas, rehogando otros 5-10 minutos más. Apartamos la sartén del fuego para no quemar la especia y espolvoreamos por encima el pimentón, y revolvemos bien, para que se integren bien los sabores. Y lo introducimos en la olla, con el fuego bajito para que no se pegue el refrito, pero manteniendo el hervor.

Miramos que a los garbanzos no les quede ya mucha cochura y entonces estamos preparados para introducir la espinaca, que previamente habremos enjuagado muy cuidadosamente, asegurándonos de eliminar todo resto de tierra y las hojas y tallos estropeados, si son frescas, y si son de bolsa con enjuagarlas un poco estarán. Y las volcamos en la olla cuando hayan pasado las dos horas mencionadas y continuar cociendo unos 15 minutos más. Aquí probamos el punto de sal del caldo, para mi no es necesario añadir nada de sal si solo habéis enjuagado el bacalao, en caso de haberlo desalado entonces si tendréis que corregir la sal.

Pinchar en las fotos para ampliar.

Antes de dar por terminada la ebullición asegúrate que los garbanzos están bien tiernos. Hay remesas de algunos garbanzos que parecen de cocción eterna.

Y ya tendremos nuestro ansiado plato de vigilia, ahora a disfrutarlo.

 

Cupcakes de torrijas para pecadores sin remordimientos

Cupcakes de torrijas

Ayer tuve una iluminación repostera mientras comprobaba si tenía todo lo necesario para hacer torrijas  y me puse a crear esta receta de cupcakes de torrijas.

Saben y huelen a torrijas… Son una delicia, pero aviso que no son aptos para gente con remordimientos porque son una auténtica bomba de calorías… Yo he regalado todos menos cuatro según he terminado de prepararlos.

Disfrutadlos mucho, volveré en breve con las torrijas de verdad…

Ingredientes para los cupcakes de torrijas:

Para 12 cupcakes.

Para el bizcocho:

  • 80 gr de margarina
  • 135 gr de azúcar
  • 2 huevos medianos
  • 145 gr de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 200 ml de leche sin lactosa
  • 2 ramas de canela
  • 1 cucharadita de canela en polvo

Para la crema:

  • 220 gr de azúcar glass o icing sugar
  • 125 gr de Crisco
  • 80 ml de leche
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • Miel

Pincha en las imágenes para ampliar.

Preparación:

Del bizcocho:

Precalentamos el horno a 165ºC si es de convección y a 175ºC si es normal.

Ponemos a calentar la leche de la crema y la del bizcocho (en total 280ml) con las dos ramas de canela y 25 gr de azúcar para hacer una infusión.

Por otro lado tamizamos y reservamos todos los ingredientes secos (harina, canela en polvo y levadura).

Mientras se va infusionando la canela batimos el resto del azúcar con la margarina en el vaso de mezclar, a continuación incorporamos los huevos de uno en uno hasta que estén bien mezclados batiendo a velocidad media. Incorporamos la mitad de la harina, mezclamos, y echamos 100 ml de la leche con canela que teníamos calentando, mezclamos todo bien, incorporamos lo que queda de harina y batimos todo junto unos segundos más.

Preparamos las capsulas en la bandeja de horneado (moradas en este caso como homenaje a la Semana Santa) y las rellenamos con la mezcla un poco más de la mitad. Horneamos durante 15 minutos y los dejamos enfriar.

De la crema:

Si tenemos icing sugar echamos todos los ingredientes en el vaso y mezclamos a velocidad alta durante al menos 10 minutos, si tenemos azúcar glass la tamizamos y lo mezclamos todo igualmente. La leche de la crema son 80 ml de la infusión con azucar y canela que hemos preparado.

Para que no empalague es importante batir siempre las cremas hasta que el azúcar glass no se note al tacto.

De la decoración:

Todavía nos quedan 100ml de la leche que hemos infusionado, vamos a meterla en un biberón de repostería. Cogemos un descorazonador de manzanas y vamos abriendo los cupcakes y mojándolos bien por dentro del tapón con la leche, mojad las paredes del agujero y el fondo para que el cupcake absorba la leche. Cuando terminéis cada cupcake le volvéis a poner el tapón.

Cubrimos con la espátula el fondo de los cupcakes (en las fotos veréis que me han quedado todos los cupcakes con gorrito y he rectificado la levadura en la receta que os he puesto, pero si os pasa esto, con un cuchillo de cortar pan los igualáis para poder echar la crema bien).

A continuación metemos el resto de la crema en una manga con una boquilla redonda no muy grande, yo he usado la 12 de Wilton y decoráis los cupcakes de dentro hacia fuera. Por último, echad un poco de miel en un plato y remojad unas varillas de batir en ella, luego con las varillas chorreando un poco termináis de decorar los cupcakes de torrijas con la miel.

A pecar!

 

Tarta de zanahoria o «Tarta de cumpleaños sorpresa para marido feliz»

tarta de zanahoria
 

Debo empezar diciendo que la repostería nunca ha sido lo mio, pero que aun así hago mis pinitos. Empezaré contándoos que la tarta de zanahoria nos encanta a Rober y a mí, y casi siempre comíamos cuando la encontrábamos en algún restaurante. Ya ni siquiera recuerdo bien en cual empezó la tradición. Y preguntando a los cocinillas que conozco y rebuscando por Internet, conseguí hacerme con una receta decente y riquísima de esta tarta de zanahoria tan buena y que me resulta mucho menos empalagosa que las que normalmente se comen en los cumpleaños. Así que este año decidí hacérsela a mi marido por su cumple, eso si con los consejos de la mejor de las reposteras, mi Saris, a la que taladré manándole las fotos de los pasos y le iba preguntando todo por whatsapp. En fin, con colaboración, aquí os dejo la recetita.

Ingredientes para la tarta de zanahoria:

Para el bizcocho:

  • 250 gr de zanahorias
  • 50-60 gr de nueces
  • 150 gr de aceite de oliva virgen extra suave
  • 4 huevos
  • 200 gr de azúcar
  • 1 cucharita de jengibre molido
  • 1 cucharita de canela molida
  • 250 gr de harina de repostería
  • 2 sobres de gasificante para repostería (pondré en la galería de fotos el que yo compré)

Para el relleno (frosting de queso):

  • 200 gr de queso crema
  • 160 gr de azúcar glass
  • 200 ml de nata líquida para montar
  • 30 gr de mantequilla a temperatura ambiente

Para la decoración:

  • Virutas de colores
  • Virutas de chocolate
  • Chocolate de postres Nestlé para derretir y hacer letras ( yo uso este, pero supongo podéis utilizar el que queráis)

Preparación:

Lo primero que vamos a hacer es pelar, lavar y trocear (yo las paso por el rallador) las zanahorias. Ahora en un bol profundo trituramos las nueces (yo primero las machaco un poco en un mortero) y la zanahoria, mezclamos con los huevos y el aceite, y le añadimos el azúcar, la canela, el jengibre (con la canela le da un toque buenísimo que me recuerda a las galletas suecas, llamadas «pepparkakor» pero es optativo si a alguien no le gusta, lo podéis obviar), y lo batimos todo junto.

Una vez bien batido, le  añadimos la harina y el gasificante y mezclamos muy bien, que la masa quede bien homogénea, y lo vertemos en un molde (a poder ser desmontable que son mucho mas cómodos y tenemos menos posibilidades de roturas catastróficas de bizcocho. Yo tengo uno estupendo y barato del Ikea llamado DRÖMMAR).

Lo introducimos en el horno precalentado a unos 170º unos 40-50 minutos, para comprobar que esté bien hecho, pinchamos en el centro con un palillo y si sale limpio, sin ningún resto, es que esta listo para sacar. Ahora algo muy importante que me contó Sara que es la clave para que quede esponjoso, dejar 5 minutos reposar en el molde, transcurridos estos 5 minutos, desmoldamos y lo ponemos sobre una rejilla para que se airee de igual manera por todos lados, yo utilizo la que viene en el microondas. Mientras lo dejamos enfriar, podemos ir preparando la crema de cobertura y relleno.

Empezamos montando la nata, igual que con el bizcocho, haremos la mezcla en un bol profundo. A parte batimos la mantequilla (debe estar a temperatura ambiente, sacarla con tiempo de la nevera) con el queso y el azúcar, hasta que este bien integrada y entonces la unimos a la nata montada, y lo mezclamos todo bien. Ya tenemos preparado el frosting de queso para rellenar y cubrir nuestro maravilloso bizcocho de zanahoria.

Ahora miramos que el bizcocho esté bien aireado y enfriado, y con mucho cuidadito lo cortamos a la mitad (yo no se si mi manera es muy profesional, pero yo lo hice con el cuchillo jamonero que corta de maravilla). Lo abrimos, rellenamos con una parte del frosting la base, y tapamos con la otra mitad. Ahora yo utilicé una lengua de cocina silicona para extender el frosting y recubrir por completo la tarta. Meterla un rato en la nevera para que el frosting se endurezca un poquito, mientras preparáis la decoración, y ya solo nos quedará decorarla.

Para la decoración, yo utilicé virutas de colores y de chocolate, y con dos barritas de chocolate de postre hice unas letras, para poner un mensaje. Os explico cómo hacerlo, porque es realmente sencillo. Necesitaréis una manga pastelera, yo compré una en una tienda de chinos con varias boquillas por 2 €.

Las virutas solo tenéis que esparcirlas con cariño por toda la tarta, girando un poco el plato o fuente para decorar el borde.

Y para las letras, haceros una base con papel de aluminio o papel de horno (yo lo corte redondo con la forma de la base del molde para saber el espacio que tenía). Poner las dos barritas de chocolate en un cuenco al microondas (yo lo puse al máximo 30 segundos) lo sacáis y aunque no esta totalmente derretido, revolvéis con una cuchara y se deshace sin llegar a estar totalmente líquido, que es lo ideal. Lo introducís en la manga y a escribir sobre el papel. Hacer varias palabras para que no se os olvide ninguna letra o número. Dejar enfriar un poco y meter en la nevera para que terminen de endurecerse. Y cuando las tengáis totalmente endurecidas, os daréis cuenta porque salen con facilidad del papel, es el momento de terminar nuestra decoración, sed creativos!!!!

Cupcakes de cerveza especiales para San Patricio

Cupcakes de cerveza

Mañana es el día grande de los irlandeses y el santo de todas las Patricias y Patricios. ¡¡Felicidades!! Hace ya tiempo que el fin de semana que coincide con San Patricio los pubs y las calles se tiñen de verde, yo os invito a celebrarlo con estos cupcakes de cerveza.

Os recomiendo si vais a salir que os toméis al menos una pinta en un pub irlandés y nos os perdáis el ambientazo porque suelen celebrar fiestas temáticas con música tradicional bastante divertidas.

Los cupcakes están para morirse, ideales para zamparlos cuando lleguéis a casa después de la salida jejeje… Bebed con moderación, pasadlo muy bien esta noche y ¡¡Feliz San Patricio!!

Ingredientes para los cupcakes de cerveza:

Para el bizcocho:

  • 250 gr de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de levadura tipo Royal
  • 100 gr de cacao puro en polvo para repostería
  • 300 gr de azúcar moreno
  • 1 cucharadita rasa de bicarbonato
  • 250 ml de cerveza negra guiness
  • 250 gr de margarina
  • 150 gr de nata líquida sin lactosa
  • 2 huevos medianos
  • 1 cucharada de extracto de vainilla

Para la crema de queso *:

  • 300 gr de azucar glass o icing sugar**
  • 200 gr de crema de queso sin lactosa***
  • 1 cucharada de leche sin lactosa
  • 130 gr de margarina
  • 85 gr de Crisco****
  • Colorante alimentario verde *****

Aclaraciones:

* La crema de queso está adaptada de la que Alma Obregón publica en su libro Objetivo: Cupcake perfecto que os recomiendo mucho. Si no sois intolerantes a la lactosa podéis utilizar esa receta que excluye el crisco, cambia la margarina por mantequilla y rebaja en 50 gr el queso.
** El icing sugar es como el azucar glass pero mucho más fino y no necesita tamizarse.
*** Es el queso tipo phipladelphia, sin lactosa solo lo he encontrado, y no siempre, en Caprabo, la marca se llama lactofree y sale una vaquita en la caja.
**** El Crisco es un manteca vegetal que venden en tiendas de respostería que sirve para mezclar con la margarina y darle consistencia a las cremas ya que la margarina no tiene la textura de la mantequilla y las cremas no salen bien simplemente sustituyendo una por otra.
***** Venden cajitas de colorantes para las cremas en las tiendas de repostería, yo os recomiendo el colorante en pasta.

Pincha en las imágenes para ampliar.

Preparación:

Del bizcocho:

Precalentamos el horno a 165ºC (si no es de convección, 10ºC más)

Tamizamos todos los ingredientes secos juntos (harina, levadura, cacao y bicarbonato) y reservamos. Ponemos en cazo a fuego lento la cerveza y metemos la margarina hasta que se derrita, reservamos también.

Mezclamos en el vaso de batir el azúcar con lo huevos, cuando esté bien mezclado incorporamos la nata y el extracto de vainilla. Incorporamos el harina con el resto de ingredientes secos, seguimos mezclando a velocidad media – baja hasta que todo esté integrado y por último añadimos la cerveza. La masa es bastante líquida, no os preocupéis.

Ponemos las capsulas de papel en la bandeja para cupcakes y las llenamos un poco más de la mitad sin llegar a los 2/3 de su capacidad. Horneamos durante 18 minutos.

Al terminar, 5 minutos dentro del molde y después en la rejilla hasta que enfríen del todo.

De la crema de queso:

Si habéis comprado icing sugar podéis poner todos los ingredientes menos el colorante a la vez en el vaso de mezcla y batir hasta que el azucar no se note cuando cojas una pizca entre los dedos, si tenéis azucar glass tamizadlo primero. Cuando esté todo mezclado ponéis el colorante poco a poco y mezclando a velocidad baja hasta que tengáis el verde deseado.

De la decoración:

Reservad un poco de crema para cubrir con una espátula los cupcakes y que al decorar se vea todo verde. El resto de la crema la metéis en la manga pastelera con una boquilla grande, yo he utilizado la famosa 1M de Wilton. Para hacer las rosas empezáis siempre con la manga perfectamente recta en el centro y vais haciendo la decoración hacia fuera. Por último podéis decorar con algún topping, yo he utilizado el que veis de tipo confeti que me encanta.

Hoy más que nunca, pensad en verde y disfrutad!

Tarta Hello Kitty fácil (o como hacer llorar a tu sobrina de dos años)

tarta hello kitty

Mi sobrina Jimena adora a Hello Kitty y a Minnie Mouse, son sus máximos referentes. Por eso cuando mi hermana me dijo que si me iba a encargar de la tarta de su cumpleaños me planteé algo especial y como tengo un novio escultor por si se me iba de las manos, decidí hacerle una tarta Hello Kitty. Como era su cumpleaños opté por preguntarle que de qué quería la tarta, y la respuesta fue rotunda: CHOCOLATE (o chioate como diría ella…). ¿Y por dentro? ¿Fresas? Le propongo… De Chioate… Así que tarta super chocolateada.

Desde ese momento hasta su cumpleaños pasaron dos semanas en las que toda la familia le preguntaba ¿Quién te va a hacer la tarta de tu cumple? Y ella respondía: La Tata. ¿ Y de qué va a ser la tarta? De chocolate. A veces me veía y me decía que se la diese ya con su manita extendida.

El cumpleaños en cuestión era un sábado, iban a ir bastantes niños y papás así que decidí hacer dos tartas pero trabajando todos los días y con un trabajito por delante de varias horas tuve que empezar a hacer los bizcochos el martes. Primer bizcocho, al conge, el miércoles segundo bizcocho, al conge, el jueves por la noche saqué ambos bizcochos y el viernes por fin me puse con la decoración.

Terminé el viernes muy tarde… y eso que Luis me ayudó mucho, pero tela las tartitas… pero cuando por fin las metí en sus cajas pensé que iba a flipar y se me pasó todo el cansancio. Estaba realmente satisfecha con mis Hello Kittys.

Y llegó el sábado por la tarde, yo inflada de orgullo de tía ¡vaya tartas le he hecho a mi sobrina! Subo a casa de mi hermana, terminamos de preparar la fiesta y como faltaba un ratito para el cumple decidimos terminar la espera y enseñarle las tartas. ¡Mira Jimena! Jimena que se piensa que es un peluche se avalanza sobre una de las tartas mientras su madre la sujeta y le dice que no estropee la tarta y Jimena rompe a llorar como si no hubiese mañana al descubrir que ESO es su tarta de cumpleaños. ¿¡Chioate!? ¿¡Chioate!?

La tía, que lleva haciendo tartitas 5 días no sabe donde meterse… Tras unos minutos Jimena se calma y comprende las palabras de su madre, que le explica que el chocolate va por dentro y se acerca a mí, me acaricia la cara, me besa y me dice: A tata de a tata tie chiate po detro (La tarta de la tata tiene el chocolate por dentro) y yo me derrito y os dejo la receta…

Ingredientes:

Para el bizcocho de chocolate:

  • Una tableta de cobertura de chocolate 250gr
  • 180 gr de margarina
  • 250 gr de azucar moreno integral
  • 3 huevos grandes
  • 1 cucharadita y media de levadura tipo Royal
  • 1 cucharadita y media de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 380 gr de harina de trigo
  • 1/2 litro de leche sin lactosa

Para el relleno de ganaché de chocolate:

  • Una tableta de cobertura de chocolate 250gr
  • Un brick de nata sin lactosa para montar (de Kaiku por ejemplo)

Para la decoración de Hello Kitty:

Fondant de los colores que os gusten

Preparación:

Del bizcocho de chocolate:

Precalentamos el horno a 175ºC

Este bizcocho es perfecto para tomarlo tal cual o para cualquier tarta que vayamos a hacer. Las cantidades son para 4 moldes de layer cake de 20 cm, 2 para cada tarta. También podéis hacerlo en un molde más alto de los de tipo desmontables y luego cortarlo a la mitad para el relleno. En Ikea venden un cortador baratísimo que es el que yo uso y viene con un pack de mangas pasteleras.

Tamizar la harina, el bicarbonato, la sal y la levadura y reservar. Derretir el chocolate en el microondas hasta que este casi fundido y terminar de templar moviendo con una cuchara de madera.

Montar las claras a punto de nieve por un lado y batir las yemas por el otro y reservar ambas.

Empezamos a batir la margarina con el azucar hasta que esté bien integrado. Añadimos las yemas y batimos más para integrar a velocidad media – baja. Incorporamos la mitad de la harina, integramos, la mitad de la leche, lo mismo y volvemos con la otra mitad de la harina y de leche. Cuando esté todo integrado y bien mezclado ponemos la batidora al mínimo e incorporamos las claras de huevo.

Horneamos durante 45 minutos o hasta que al pincharlos no haya ningún resto. Al terminar, como siempre: 5 minutos a templar en una rejilla dentro del molde, después desmoldamos y dejamos enfriar por completo sin plato ni nada para que templen por igual en todas partes.

De la ganaché de chocolate:

La ganaché es sencillísima de hacer. Partimos el chocolate en onzas o barritas, que tendrá que estár a temperatura ambiente (importantisisísimo, ya que tiene que «robar» el calor a la nata) y reservamos. Ponemos la nata en un recipiente a hervir y en cuanto empiece la retiramos por completo del fuego e incorporamos el chocolate. Mezclamos todo con una cuchara de madera hasta que tengamos la crema que queremos. Parecerá en varias ocasiones que no va a salir nada interesante de tal mezcla, pero sigue mezclando y al final quedará genial. Cuando la ganaché temple cubrimos por completo nuestro pastel de dos pisos por dentro, por los lados y por arriba.

De la decoración de Hello Kitty:

Aquí hay que tener un poco de mano, pero la decoración que hicimos es muy muy fácil. Buscad la plantilla que os cuadre en internet, en páginas de colorear de niños e imprimidla al tamaño que queráis para utilizarla como plantilla.

La parte más complicada es cubrir la tarta, utilizad una superficie espolvoreada con azucar glass y pasad el rodillos hasta que tengáis una plancha lo suficientemente grande como para cubrir la tarta. Con la ayuda de otra persona y dejando la tarta colgando del rodillo la cubrís por completo y luego recortáis los bordes al límite con un cortador de pizzas.

El lazo son dos rectángulos, uno plegado sobre su centro y otro más estrecho para cubrir la zona central. Si colocáis unos churritos de papel de cocina en los lados de lazo haréis los huequitos y cuando seca un poco el fondant ya se queda en relieve.

Sobre todo en este punto, paciencia y tiempo, de verdad que no es difícil. Para ir pegando las decoraciones utilizad bastoncillos humedecidos en agua.

Os dejo por último una foto de mi bollycao

tarta hello kitty

Mini cupcakes de San Valentín

cupcakes de san valentín

Amor en 12 caracteres

No he celebrado San Valentín jamás, con pareja o sin pareja nunca me ha dado por ahí… reconozco incluso que siempre me ha producido bastante rechazo ver a esas parejas que se hacen grandes regalos en estas fechas dejándose arrastrar por el consumo absurdo y sin medida. Me pueden esas moñadas…

Sin embargo aquí estoy, presentando esta receta con extra de azucar… Creo que el dulce me está haciendo perder la cabeza…

Ingredientes para los mini cupcakes de San Valentín:

Para el bizcocho:

  • 80 gr de margarina
  • 110 gr de azúcar
  • 1 huevo grande
  • 135 gr de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 130ml de leche sin lactosa
  • 50 gr de cacao puro

Para la decoración:

  • 185 gr de icing sugar (o azucar glas tamizado)
  • 2 cucharadas de agua hirviendo
  • Colorante en pasta rojo
  • 80 gr de chocolate para cobertura

Preparación:

Precalentamos el horno a 160ºC. Mezclamos y tamizamos la harina, con la levadura y con el cacao y reservamos.

Empezamos batiendo a velocidad media-baja la margarina y le añadimos el azúcar hasta que esté bien mezclado. Incluímos el huevo y mezclamos. Añadimos la mitad de la harina, mezclamos a velocidad baja hasta que se integre, sin batir en exceso. Incorporamos la leche con el extracto de vainilla mezclado y batimos para integrar, finalmente incorporamos el resto de la harina y batimos unos segundos más todo junto.

Prepara las capsulas en una bandeja de mini cupcakes (si no tienes, puedes poner dos papeles en cada mini cupcake). Al ser capsulas muy pequeñas y una mezcla con bastante aire yo os recomiendo que los rellenéis con manga pastelera y una boquilla redonda (o sin boquilla directamente). Rellena las capsulas a dos tercios de su capacidad y hornéalos durante 15 minutos. Al finalizar pincha los mini cupcakes para asegurarte que el palillo sale limpio ( si no, hornéalos de dos minutos en dos minutos, con cuidado o se quemarán).

Déjalos cinco minutos dentro del molde de mini cupcakes y después sobre una rejilla que les dé el aire igual por todas partes para que enfríen por completo.

Entre tanto, vamos a preparar una glasa rápida: Mezcla el icing sugar con el agua hirviendo y el colorante rojo, bate bien hasta que al coger la mezcla entre tus dedos no notes el azúcar en exceso, cuanto menos lo notes mejor. Cubre los cupcakes con la glasa. Para las letras y corazones calienta el chocolate en el microondas hasta que este casi fundido y termina de atemperar removiendo con una cuchara de madera. Introdúcelo en un biberón de decoración, si no tienes, puedes utilizar un conito que prepares con papel de horno y comienza a escribir tu mensaje de amor.
Mis 12 caracteres están dispuesto en una huevera que viene dentro de una caja de cartón, son los huevos de la marca Pazo Do Villane. He decorado la caja y ha quedado de lo más amorosa.

Pincha en las imágenes para ampliar

¡Feliz San Valentín!

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